• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Una bolsita alecciona sobre la constancia y el trabajo en equipo

Maickel Melamed | MANUEL SARDA

Maickel Melamed | MANUEL SARDA

El economista y conferencista pretende tocar las fibras de toda la familia venezolana con el cuento El sueño y el vuelo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Una bolsita que afronta desafíos para alcanzar sus metas es el argumento. Muchos pudieran pensar que El sueño y el vuelo es una historia que refleja las experiencias personales de Maickel Melamed. Sin embargo, para él es mucho más que eso. “Creo que este cuento es una de las cosas más bellas, importantes y trascendentales que haré en mi vida, sin duda”, reflexiona.

La historia comienza en un basurero, donde todo es sucio, gris y triste. El autor considera que todas las personas tienen su propio basurero. “Podemos enfocarnos en la basura o podemos ver los elementos necesarios para alcanzar nuestros sueños”, dice.

Pero la bolsita que vive en el lugar tiene una actitud positiva y desea salir de ahí de una manera particular: volando. Para lograrlo debe esforzarse, apoyarse en otros personajes y trabajar en equipo.

El antagonista en el relato es un viejo periódico amargado y pesimista, que Melamed utilizó para transmitir un mensaje a los medios de comunicación: “Los medios son capaces de dar buenas y malas noticias, decisión que también tenemos como seres humanos. Se puede andar por la vida predicando lo que no se debe, viendo carencias en todos lados. Pero la bolsita decide a quien escucha y a quien no”.

El conferencista señala que se trata de un libro infantil para todas las edades. “Me gusta creer y soñar que padres, abuelos y hermanos lo leerán a los más pequeños y también en conjunto. Es para toda la familia venezolana. El adulto que lo lee se nutre, se llena y puede ver cosas que antes no veía”, manifiesta.

El texto, que según su autor es también es una metáfora sobre la reivindicación de las niñas y mujeres latinoamericanas, tiene un título con varios significados para él. “El uno sin el otro no tienen sentido. El soñar es el alimento básico, es como respirar. El soñar despierta la chispa del vuelo. Pero el tema no es sólo volar, sino hacerlo cada vez más alto”, expresa.

Melamed ha hecho varias lecturas públicas del cuento y asegura que la reacción, tanto de los niños como de sus padres ha sido satisfactoria. “Yo soy un vehículo para transmitir el mensaje de esta bolsita, para hacerlo llegar a los corazones de los venezolanos. Mi trabajo es de servicio para estos personajes. Yo tenía años pensando y conviviendo con ellos”, indica.

El economista desconoce si escribirá otros libros para el público infantil. “Los niños son un público importante y exigente y nosotros somos gente de desafíos y de sorpresas. Se hubiera esperado que escribiéramos algo sobre la experiencia del maratón de Nueva York, por ejemplo, pero pensamos en no hacer lo que se esperaba y brindarles otra cosa a las personas. El amor se alimenta de las sorpresas y eso es lo que queríamos hacer: sorprender a los otros y a nosotros mismos”, expresa.