• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Un beso incomprendido puede generar violencia

Karina Velásquez y Sheila Monterola protagonizan la historia escrita por la estadounidense Diana Son | Foto: Raúl Romero

Karina Velásquez y Sheila Monterola protagonizan la historia escrita por la estadounidense Diana Son | Foto: Raúl Romero

Consuelo Trum dirige Stop Kiss, una pieza que habla del amor a la vez que denuncia la intolerancia

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hace diez años el productor Reinaldo Cervini le mostró a la directora teatral Consuelo Trum un libreto que lo había cautivado. En ese entonces los planes personales eran prioridad y el proyecto quedó en reposo. Pero la llegada de 2012 los acercó de nuevo a las ideas de Stop Kiss y decidieron que era el momento de darles vida. Luego de meses de esfuerzos, la pieza está lista para ser vista y recordarle al espectador que las diferencias no deberían ser nunca excusa para la violencia.

La obra, que habla sobre un romance prohibido por sectores de la sociedad, fue escrita por la estadounidense Diana Son y se estrenó en 1998 en el circuito Off Broadway de Nueva York. La versión venezolana es protagonizada por Sheila Monterola (la Juanita de Reverón) y Karina Velásquez (actriz de montajes como Sexo), junto con Agustín Segnini, Jesús Miguel Das Merces y la participación especial de Carolina Leandro y Antonio Delli. Las funciones comienzan hoy en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.

“Esta pieza es de esos textos que cuando los vuelves a leer dices: ‘¡Wow! Pero esto es mucho mejor de como yo lo recordaba’. Está muy bien estructurada, sus personajes son divinos, muy humanos. Trabaja el tema de la intolerancia, que todavía está en el tapete. Nunca he entendido a los que segregan a quienes son diferentes”, señala Trum.

Stop Kiss se desarrolla en Nueva York y muestra el amor entre dos mujeres. Una es Callie (Monterola), una reportera del tránsito de vehículos que ha sido absorbida por la dinámica de la Gran Manzana. La otra, Sara (Velásquez), es una maestra que llega desde San Luis. La amistad y admiración que surge entre ellas se transmuta en romance. Un fugaz beso en la mitad de la calle despierta el odio de un extraño, que las ataca. Sara queda en coma en la cama de un hospital.

La historia va y viene en el tiempo. Los recuerdos, los nuevos dolores y los involucrados pasan por la cabeza de Callie y así su apartamento se convierte en sala de espera, en camilla, en una pantalla que proyecta episodios vividos. En el montaje, todos los escenarios se transforman en uno solo.

“Yo pensé que la homofobia era algo que no ocurría, pero me doy cuenta de que sí. Me ha pasado con esta obra. Hay gente que ha reaccionado con desprecio, incomodidad y hasta burla. En el país hubo tres casos recientemente. Con mis piezas siempre quiero decir algo, la denuncia siempre ha estado”, agrega la directora.

 

Hablar con ellos. Al mencionar a sus personajes, los actores se pierden en detalles sobre sus orígenes y sentimientos. Los conocen y los entienden. Señalan los papeles de cada uno en la historia: Peter (Das Merces) es la mirada externa; George (Segnini), la falta de compromiso en una relación; y Callie y Sara muestran cómo se puede tambalear la estabilidad ante la intolerancia, como cuenta Monterola: “Hay dos frases que siempre repito. Una es que cuando no sepas algo de alguien no hables de él sino con él. Es más sencillo. La otra es que nos respetemos por nuestras diferencias en lugar de por nuestras igualdades”.

 

Stop Kiss

Espacio Plural, Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes

Estreno: hoy

Funciones: viernes y sábado, 9:00 pm; domingo, 7:00 pm

Entrada: 140 bolívares