• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

El gran apagón, un escenario apocalíptico se dibuja en dos horas

La producción combina imágenes propias con otras de archivo

La producción combina imágenes propias con otras de archivo

La cinta fue producida por Richard Bond, quien es el artífice de éxitos como Preso en el extranjero

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La dependencia del ser humano de la energía eléctrica es cada vez mayor. Sobre todo para los habitantes de las grandes ciudades. Este año, un informe del Congreso de Estados Unidos alertó sobre la vulnerabilidad de la red eléctrica de ese país y reveló que una docena de servicios públicos sufren ataques cibernéticos diarios y que las notificaciones de estos superan las 10.000 cada mes.

“El próximo Pearl Harbor con el que nos enfrentemos podría ser un ataque cibernético que paralice los sistemas de energía, red, seguridad y financieros”, advirtió en la conferencia Freedom & Secrecy hace más de una década Leon Panetta, quien fue secretario de defensa de Estados Unidos entre 2011 y 2013.

Allí, en la debilidad del tendido eléctrico estadounidense, se ancló Richard Bond para producir El gran apagón, una ficción con mucho terror y suspenso, que muestra las posibles consecuencias que traería en ese país la falta de energía eléctrica  provocada por un ataque cibernético. En la cinta se desarrollan cinco historias: la de una familia a punto de tener un bebé en California, la de un cineasta en Texas, la de estudiantes encerrados en un ascensor en Arizona, la de una pareja atrapada en un ático en Nueva York y la de unos preppers que esperan lo peor.

La producción combina imágenes propias con otras de archivo, que muestran apagones reales ocurridos durante desastres naturales, como el huracán Sandy. “No es una posibilidad inminente, pero definitivamente es real. La película no es especulación, es una investigación basada, entre otras cosas, en el comportamiento humano. Estudiamos, por ejemplo, lo que sucedió luego del huracán Katrina”, dijo Bond por teléfono.

—¿Cuánto tiempo tomó la producción del filme?

—Cerca de ocho meses, desde que tuvimos la idea, incluidas la investigación, la escritura de los guiones y la filmación. El rodaje duró alrededor de tres semanas, pero luego pasamos algún tiempo buscando material. La edición tomó aproximadamente nueve semanas. Fue un proceso largo e intenso y algo inusual, pues mezclamos hechos reales y ficción e intentamos que se viera genuino.

—¿Por qué decidió incluir historias particulares sobre personas?

—Queríamos representar a segmentos de estadounidenses que afrontarían una situación como esta de diferentes maneras. Personas que son millonarias y están acostumbradas a tenerlo todo, como un apartamento en Manhattan, y también a quienes se acostumbraron a sobrevivir con lo mínimo. En el medio tenemos a familias de los suburbios. Hay personas de las grandes ciudades y otras de las áreas rurales. Pienso que capturamos historias reales, que representan la heterogeneidad del país.

—Después de hacer El gran apagón, ¿cuál cree que sería la peor consecuencia de uno?

—Somos muy dependientes de la electricidad para todo: para las transacciones bancarias y para tener agua, por ejemplo. La energía lo controla todo. Estamos acostumbrados a tener cuanta electricidad queramos, y todas esas cosas desaparecerían. Algunos edificios tienen plantas eléctricas para emergencias, pero no serían suficientes porque la energía acumulada se consumiría en pocas horas para poder obtener las cosas básicas: comida y agua. Creo que lo peor pasaría en las grandes ciudades, donde las personas tendrían que luchar para conseguir las cosas.

—Estos temas han sido explorados en otros programas, como Revolution de J.J. Abrams. ¿Se inspiró en esas series?

—En verdad la idea la tuvimos antes de que Revolution saliera al aire. Por eso cuando comenzaron a transmitirla nos pusimos algo nerviosos, porque estábamos en pleno desarrollo del proyecto. Inicialmente quisimos hacer una cinta sobre lo dependiente que es la humanidad de la electricidad. Leímos un informe sobre lo vulnerable que Estados Unidos se ha vuelto en ese sentido, tanto que es un problema de seguridad nacional. Eso fue un punto de partida interesante, pero la película trata sobre la velocidad con la que las cosas se pondrían intensas tras un apagón nacional, hasta un punto demencial. Presentamos lo que pasaría, día tras día. Intentamos hacer un filme lo más realista posible. El gran apagón tiene mucha investigación, así que aunque la falta de electricidad sea solo una posibilidad todo lo que está ahí puede pasar.


FICHA

El gran apagón

Nat Geo

Hoy, 7:30 pm