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Un amor imposible vuelve al Teresa Carreño

FOTO CORTESÍA BALLET TERESA CARREÑO

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Romeo y Julieta regresa a la sala Ríos Reyna tras siete años de ausencia. El montaje se realizó en tan solo mes y medio

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William Shakespeare fue el chaperón de Romeo y Julieta. Se conocieron hace más de 400 años gracias a la pluma del consagrado escritor. El clásico de la literatura universal ha sido interpretado y versionado en distintas plataformas, pero Héctor Sanzana, el nuevo director artístico del Ballet Teresa Carreño, prefiere apegarse al texto original para iniciar con el pie derecho su gestión.

Romeo y Julieta regresa a la sala Ríos Reyna. La última vez que se presentaron los tres actos que integran la obra completa fue en 2007. En ese entonces, los protagonistas fueron invitados extranjeros.

En esta oportunidad Sanzana apuesta por un elenco mixto entre bailarines de larga y corta trayectoria, todos venezolanos. “Este año la propuesta es diferente, pues está hecha con talento nacional. Confío en los jóvenes, he dejado los papeles protagónicos en manos de Alejandra Martínez (Julieta) y Ricardo Rodríguez (Romeo), a quienes le asignamos estos roles como un reconocimiento a su trayectoria”.

Originalmente, el personaje de Julieta sería interpretado por la primera bailarina Susan Bello, pero una fractura de tobillo le impidió actuar en esta presentación. Martínez es consciente de que este reto le permitirá subir peldaños en su carrera. “Tengo mucha expectativa porque asumir un papel no se reduce a manejar la técnica, también importa la entrega emocional, que el sentimiento llegue al espectador. No es algo fingido, es algo que sientes”.

Ricardo Rodríguez interpreta por primera vez a Romeo. Durante su carrera de 24 años como bailarín solo había hecho el  pas de deux del balcón. El artista considera que el personaje requiere una entrega total. “Enfrentarte con la muerte es difícil. Como es bien sabido, Romeo se suicida al final de la obra, lo que puede considerarse como un acto de cobardía o de valentía”, indica. 

Rodríguez extrapola sentimientos de su vida a la ficción. “Hay una escena en la que recuerdo el momento en que perdí a un amigo que murió a causa del hampa. Trato de reproducir la realidad de mi vida sobre el escenario”. 

La partitura de Sergei Prokofiev, ejecutada por la Orquesta Sinfónica de Venezuela, acompañará la actuación de los casi 200 artistas en escena en una obra que a través de sus tres actos va evolucionando de lo lírico a lo dramático.

“En el último apartado hice algunos ajustes utilizando la esencia de la ópera. Hay menos danza porque hay mucha carga emocional”, aclara Sanzana, quien señala que el montaje se realizó en menos tiempo de lo previsto. “Lo hicimos en mes y medio, cuando generalmente se lleva tres meses. Eso hizo que la compañía despertara, porque veníamos de vacaciones. Agarramos el impulso necesario”.

El director considera que el éxito de la pieza no está sustentado únicamente en quienes salen a escena. “El personal técnico es importante, esos artistas invisibles que trabajan tan duro como los bailarines”.

Nueva etapa
Héctor Sanzana es el nuevo director artístico del Ballet Teresa Carreño. El anuncio fue hecho el 1° de agosto, pero hace dos semanas se formalizó. El cargo estuvo congelado después de la muerte de Vicente Nebrada, en 2002.

En esos 12 años las responsabilidades fueron asumidas por un cuerpo de cinco maestros colegiados (al que pertenecía Sanzana) que tomaba las decisiones en conjunto con la directiva del teatro.

Retomar la figura del director artístico fue una solicitud que hicieron por igual bailarines y coreógrafos, pues con esa vacante cubierta las decisiones se tomarán más rápido. Según Sanzana, quien llegó de Chile hace 24 años cuando Vicente Nebrada lo invitó a participar en el Ballet Teresa Carreño, el proceso tardó por cuestiones meramente administrativas que atañen a la designación de cargos públicos.

El nuevo director quiere recuperar la esencia de la compañía. Una de sus apuestas más ambiciosas es internacionalizar el Ballet Teresa Carreño. Quiere hacer por lo menos dos giras al año. También quiere establecer alianzas con varios países para crear circuitos de intercambio cultural.

Los montajes de clásicos con cuerpos de baile completos es otra de sus aspiraciones. Para ello pretende contratar por temporadas a artistas de compañías del interior del país, porque considera que “el sueño de todo bailarín venezolano es presentarse en la Ríos Reyna”.

El maestro cree que el cargo de director artístico debe ser renovado cada 4 o 5 años “para no caer en la zona de confort”.

Romeo y Julieta
Teatro Teresa Carreño
Funciones: 18, 19, 25 y 26 de octubre
Hora: 6:00 pm
Entrada: 100 y 250 bolívares