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El abismo desaparece cuando impera la creación

El hombre más aburrido del mundo es la pieza más reciente de Gustavo Ott, y con ella el Teatro San Martín celebra 20 años. Es dirigida por Luis Domingo González y narra la vida de un doble espía cuya imaginación salvó al mundo

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Juan García se convirtió en ese verbo apasionado que creyó haber perdido. Entre ser abismo o ser teatro –todo un dilema shakesperiano–, escogió el segundo. Y fue creación, ingenio, arte. Juan García –o, mejor dicho, Juan Puyol– se valió de su imaginación para construir una historia que no sólo lo salvó a él de la oscuridad a la que tanto temía, sino que terminó por ayudar a que finalizara un conflicto.

Las vivencias de este personaje de la vida real que fue agente de contraespionaje durante la Segunda Guerra Mundial inspiraron El hombre más aburrido del mundo, título paradójico de la obra más reciente de Gustavo Ott. El montaje, dirigido por Juan Domingo González, se estrenará mañana en el Teatro San Martín de Caracas y se mantendrá en cartelera durante seis semanas.

Es la trigésimo quinta pieza del dramaturgo galardonado internacionalmente, cuya primera obra fue Divorciadas, evangélicas y vegetarianas, estrenada en 1989. El hombre más aburrido del mundo inaugura las celebraciones por los 20 años del Teatro San Martín. Es protagonizada por David Villegas, Jennifer Morales, José Gregorio Martínez, Héctor Caro y Leonardo Gibbs, que dan vida a más de 40 personajes en las casi 2 horas que dura el montaje.

La escenografía –diseñada por Héctor Becerra– muestra la casa en El Paraíso de Juan Puyol, desde donde escuchaba rugir al león del zoológico El Pinar. El suelo de cerámica de la vivienda limita con un piso metálico, donde se representan los episodios de la guerra. Ambos ambientes se mezclan como si uno quisiera absorber al otro. La iluminación fue diseñada por Gerónimo Reyes y la música compuesta por Alfonso Ramírez.

“Creo que no hay mejor manera de celebrar 20 años de trabajo teatral que con esta pieza. Hay una particularidad en ella, y es que incluí en los diálogos frases y momentos de otras historias de Gustavo. Quienes las conozcan se darán cuenta. La poesía que existe en su forma de escribir te reconcilia con tu trabajo, te hace amarlo”, expresa el director.

 

La fuerza del arte. “Crear es algo extraño. Uno ni siquiera sabe en lo que se mete cuando lo hace”, dice en un momento Juan Puyol. El personaje, de origen catalán, decide un día –incitado por su esposa y el recuerdo de su padre fallecido– convertirse en espía. Primero trabaja para los nazis y suma militantes a la causa. Tienen nombres e historias: a uno le gusta chupar tamarindo y otro está muy sensible porque lo picó una arañita en el dedo. Pero se trata de una farsa. A todos los imaginó, inspirado por su lema: “Inventando y andando”.

Su verdadero deseo es ser parte del bando de los aliados, para derrotar el abismo. Y lo logra. Entra, entonces, en el juego de la doble identidad. Y su participación más reconocida se da cuando contribuye a planear la invasión a Normandía, en junio de 1944. Al finalizar sus labores llega a Caracas, donde vive 32 años. Habla del teatro, los festivales y figuras como César Rengifo, Román Chalbaud, José Ignacio Cabrujas y Rodolfo Santana, para rendirles homenaje.

El arte es la constante de la pieza, una fuerza vital para González, que ha dirigido por lo menos una decena de obras de Ott, incluidas Passport, 80 dientes, 4 metros y 200 kilos y 120 días x minuto, las que considera más especiales en sus 10 años de trayectoria con el Teatro San Martín. Ambos hacen una llave teatral, que ha perfilado un estilo expresionista de la escena. “Integramos una pareja de creadores. Gustavo escribe y, cuando tengo el texto, éste va sufriendo transformaciones. La ventaja de trabajar con el autor es que él conduce mucho el desarrollo de los personajes”, agrega.

González –que ha impulsado el Festival de Nuevos Directores– afirma que el mayor logro del Teatro San Martín ha sido ganarse a un público. “La gente viene a ver una obra hasta tres veces, se aprende los textos, reconoce a los actores y los saluda en la calle, como si fueran sus amigos. Es un espacio de creación que la comunidad ha hecho suyo. Eso me parece maravilloso”.

 

El hombre más aburrido del mundo

Teatro San Martín de Caracas, avenida principal de San Martín con puente 9 de Diciembre

Estreno: mañana

Funciones: viernes y sábado, 8:00 pm; domingo, 6:00 pm

Entrada: 30 bolívares