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Yilmer Vivas: "Lo que significa para mí hacer música no se puede especificar"

Yilmer Vivas | Referencia

Yilmer Vivas | Referencia

El baterista de 29 años de edad forma parte del espectáculo Luzia. En 2014 emigró a México para comenzar una carrera como solista. Allá se postuló como percusionista de la compañía de entretenimiento, con la que estará de gira por Estados Unidos y Canadá

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A Yilmer Vivas no le gusta perder minutos. Lo que llaman tiempo libre para él tiene otra connotación. Son momentos para perfeccionar, aprender, reflexionar, escuchar música y poner en práctica. Cuando habla por teléfono es fácil visualizarlo como una persona disciplinada, que cumple numerosos compromisos. “No hay que parar nunca”, dice. 

Su vida en Canadá es ajetreada, exigente de puntualidad. Es baterista del Cirque du Soleil. Atiende la llamada desde la residencias de la compañía en Montreal, donde conviven los integrantes de los diversos espectáculos que lleva a cabo la compañía en ese país.

Habla con precisión y se excusa cuando demora en responder porque tiene que fijarse en la hora. Es poco el tiempo y mucha la responsabilidad que tiene como percusionista del espectáculo Luzia. 

Nació en San Cristóbal y tiene 29 años de edad. A los 8 años comenzó a estudiar música en el Núcleo de San Juan de Colón y a los 18 se mudó a Caracas, donde ingresó en el Conservatorio Simón Bolívar. Fue uno de los integrantes de la Simón Bolívar Big Band Jazz, pero dejó el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela y en 2014 emigró a México con la intención de comenzar en esos lares su carrera como solista. 

Nunca pensó en integrar las filas del Cirque du Soleil, cuyos espectáculos llegó a ver en dos oportunidades. Tenía otras metas. 

“En México me enteré de las audiciones por un anuncio publicitario. En ese momento trabajaba como músico: daba clases, clínicas y tocaba eventualmente. Incluso, llegué a acompañar a un artista de la música tradicional como Ernesto Anaya. Dejé el sistema nacional de orquestas porque era difícil desempeñarme como solista. La institución estaba más enfocada en lo académico, mientras que yo me inclinó más al jazz y al world music”.

Para Vivas no era comenzar de cero: “El Sistema desde el punto de vista académico es muy bueno. Uno aprende una base técnica importante. Por eso no fue tan difícil el inicio fuera del país. Con eso uno puede hacer lo que quiera. Soy de los que cree que no importa el lugar de procedencia, sino lo que sepas”.

Define como surrealista y contemporáneo el espectáculo del Cirque du Soleil en el que participa. "Los elementos mexicanos y latinoamericanos se fusionan con la puesta en escena que caracteriza a la compañía. Hay una parte importante en el show en el que hago un solo de maracas”.

Luzia está inspirado en la cultura mexicana y Vivas es percusionista en las canciones compuestas por Simon Carpentier. “Él quiso incluir las maracas en el número. Entonces me dijeron que tenía un tiempo determinado para hacer lo que quisiera con este instrumento. Forma parte de una transición”, indica el músico.

Hasta el primer semestre de 2017 tienen programadas presentaciones en Canadá y Estados Unidos, específicamente en Toronto, San Francisco y San José. Hace dos semanas terminó la temporada en Montreal. 

Compromisos hay, pero las intenciones de Vivas van más allá. El baterista es de los que piensa que una persona no debe quedarse mucho tiempo en un mismo lugar. Como ocurrió con el sistema de orquestas, una vez aprendido lo que le interesaba decidió que era momento de partir. Por esa razón, a pesar de la buena racha, no se ve haciendo carrera en el Cirque du Soleil. “Uno aprende y evoluciona. Esto es una oportunidad de experimentar y vivir cosas distintas. Sin embargo, soy de los que cree que nada lo es todo”, dice. 

Lo suyo es la música en todos los ámbitos, para comunicar todo aquello que no puede con las palabras. “Transmitir sentimientos. Una toca una canción y cada quien lo recibe de forma distinta. Eso es el arte. Lo que significa para mí hacer música no se puede especificar. Sin embargo, cuando toco me esmero en lo que yo como individuo puedo aportar a la música”.

Aunque películas como Whiplash hayan centrado el protagonismo en el baterista, por lo general el profesional de este instrumento es percibido como el que se encuentra en la retaguardia de una banda, a la sombra de aquellos que más sobresalen por lo armónico y melódico. Sin embargo, Vivas recuerda: “Entre los años treinta y cuarenta empezó una evolución con bateristas como Buddy Rich o Gene Krupa, referencias que hicieron que la batería fuera melódica y virtuosa. La percusión es necesaria, está presente actualmente en todos los estilos de música”. En estos momentos escucha a bateristas como Marcus Gilmore.

La semana pasada estuvo en México, adonde viajó para tener unos días de descanso antes de comenzar otra vez el periplo lleno de luces y sonidos que exige ser parte de una de las compañías de entretenimiento más famosas del mundo, que en 2013 presentó en Venezuela Dralion. 

Talento nacional

“Es la primera vez que un músico venezolano forma parte del Cirque du Soleil, por eso sé cuál es mi responsabilidad.”, afirma Yilmer Vivas sobre su estancia como baterista en la compañía de entretenimiento canadiense.

En efecto, Vivas es el primer músico del país en ese cuerpo de artistas, pero no es el primer venezolano que forma parte de la plantilla. 

En el año 2000 el bailarín y coreógrafo Antonio Drija, padre del cantante Víctor Drija, fue seleccionado, junto con 8 personas más, en una audición en la que participaron aproximadamente 2.000 personas. Fue contratado para el espectáculo Zumanity