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Woody Allen vuelve a la carga junto a Cate Blanchett con el drama Blue Jasmine

El director de cine Woody Allen es esposo y suegro a la vez. Su mujer, Soon Yi, no solo era la hija adoptiva de su ex, Mia Farrow, sino que además tienen entre ellos 34 años de diferencia | El Tiempo / Colombia / GDA

El director de cine Woody Allen es esposo y suegro a la vez. Su mujer, Soon Yi, no solo era la hija adoptiva de su ex, Mia Farrow, sino que además tienen entre ellos 34 años de diferencia | El Tiempo / Colombia / GDA

Hoy se estrena en Norteamérica la última película del director neoyorkino, en la que se muestra la vida de una mujer adinerada que cae en desgracia tras descubrir que su esposo es un estafador

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Siguiendo la mecánica de estrenar una película por año, este viernes Woody Allen regresa a los cines de estados Unidos con su última producción, el drama Blue Jasmine.

La cinta cuenta la historia de una adinerada mujer de las altas esferas de Nueva York que ve cómo su vida se derrumba tras descubrir las estafas inmobiliarias de su esposo.

Debido a ello, decide trasladarse a San Francisco para vivir con su hermana, de estilo de vida mucho más sencillo, mientras se recupera de la depresión que sufre tras vivir unos acontecimientos que el cineasta revela a base de "flashbacks".

"Mucha gente ha caído en desgracia en los últimos tiempos debido a la crisis económica", admitió en una rueda de prensa la actriz australiana, quien descartó que el cineasta neoyorquino basara el argumento en el escándalo financiero protagonizado por Bernie Madoff.

"Estudiar casos como el de la señora Madoff es parte de mi trabajo y de mi pasión, aunque Woody no basó el guión en su caso. Hay muchas historias similares. Hay elementos de ficción y una dosis muy cruda de realidad y dramatismo. Pero todo surge de su escritura", añadió.

Blanchett encarna a una mujer de la alta sociedad que llega a San Francisco, la ciudad que escogió el cineasta para su debut tras las cámaras con Take the Money and Run (1969), en un frágil estado mental.

Eso le lleva a seguir aparentando que mantiene un nivel de vida por encima de sus posibilidades actuales, lo que da pie a equívocos y situaciones en clave de comedia con un trasfondo social muy actual, en palabras de la actriz.

"Esta tragedia ocurre en toda América y en todo el mundo. Cuando una persona pierde la relación sentimental que tenía, o deja de tener ingresos económicos o cae del círculo social en el que se encuentra, de repente se ve despojada de su identidad. ¿Qué le queda? ¿Quién es ahora? En esa situación, sin un colchón económico ni apoyo moral, es muy fácil que aparezcan brotes de locura", declaró.

Su personaje, Jasmine, vive pendiente de los antidepresivos y trata de encajar en el nuevo ambiente que le rodea, pero no logra disimular el poco aprecio que tiene por la pareja de su hermana o por los hijos de ésta. Al mismo tiempo, trata de comenzar una nueva relación repleta de mentiras.

Para Blanchett este papel, que según la prensa especializada le deparará una nueva candidatura al Oscar, es un regalo. "Cuando recibes la llamada de Woody, dices que sí antes de saber de qué se trata", admitió.

"Todas sus películas son fascinantes. Había perdido la esperanza de trabajar con él. Pensaba que no estaría interesado. Había oído que Woody era monosilábico en la dirección de actores, pero a mí me dio buenas respuestas cuando consideraba interesantes mis preguntas. Cuando no, sólo hacía caso a su Blackberry", declaró entre risas.

Blanchett recordó que Allen es conocido por los "magníficos retratos femeninos" que ha bordado con ayuda de sus actrices a lo largo de los años, y cree que él mismo hubiera sido un candidato idóneo para abordar este papel.

"Le pregunté cómo lo hubiera hecho él e, incluso, si consideró hacerlo él mismo. Me contestó que se le pasó por la cabeza, pero que hubiera resultado demasiado cómico. Me hubiera encantado ver su versión de este personaje", manifestó.

Para interpretar el papel, Blanchett bromeó que no tuvo que hacer uso de antidepresivos cada noche, "no soy tan actriz del método", comentó, pero sí que estudió cuántas pastillas debía tomar el personaje exactamente para actuar como lo hace en pantalla, o cuáles serían las reacciones lógicas de su personaje en una situación similar.

"Me siento privilegiada por ser la protagonista de una película de Woody Allen. Es inimaginable la forma en la que ha influido en la cultura popular. Su impacto es muy profundo", concluyó.