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William Padrón: “La inmadurez acabó con Sentimiento Muerto”

El autor prepara para 2016 un documental sobre Tomates Fritos y un libro sobre Desorden Público | FOTO OMAR VÉLIZ

El autor prepara para 2016 un documental sobre Tomates Fritos y un libro sobre Desorden Público | FOTO OMAR VÉLIZ

En A la hora justa los integrantes del grupo hablan sobre los factores que influyeron en su separación 

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Desde hace varias semanas en una de las esquinas de La Castellana se ve al Dr. SM y el famoso logo de Sentimiento Muerto en una de las paredes de la avenida hacia la Cota Mil. No es la obra de un fanático nostálgico, sino parte de un proyecto llamado A la hora justa, el libro escrito por William Padrón.

El grafiti que sirvió para la portada fue obra de Édgar Jiménez, quien hacía lo mismo en los ochenta cuando un corazón tachado se replicó en las calles de Caracas.

Hace más de 20 años se separaron, aunque el olvido no es una opción para todos. En poco más de 200 páginas hablan Alberto Cabello, Édgar Jiménez, Wincho Schäfer, Héctor Castillo, Sebastián Araujo y Pablo Dagnino.

“Sentimiento Muerto fue una entidad de protestas en la que intervinieron las ganas de crear su propio mundo con sus seguidores. Es un ejemplo de concepto musical bien argumentado”, indica el autor que mañana bautizará la obra en el Centro Cultural BOD.

Cada uno se centra en su experiencia y cómo las tensiones los alejaron. “La inmadurez acabó con Sentimiento Muerto. Fue un grupo que lo tuvo todo y no se dio cuenta”, asegura el autor, que prepara un libro sobre Desorden Público y un documental sobre Tomates Fritos.

En las entrevistas hay puntos en común. Hablan del ego y la influencia de terceras personas entre los integrantes, especialmente de personas como Gustavo Atilano y Helena Ibarra, quienes fueron managers de la agrupación y de quien no pocos tienen una buena opinión. También hay divergencias, como las versiones sobre la salida de Édgar Jiménez y la inclusión de José “Pingüino” Echezuría.

“El libro se hace veinte años después cuando son más maduros y son amigos, pero sigue habiendo el elemento Édgar”, dice sobre el músico, quien acusa a Echezuría de “serrucharle” el puesto.

A la hora justa es el primer libro de una serie publicaciones de Ediciones B y la Fundación Nuevas Bandas llamada Música para Leer.

Legado de Cayayo. A Padrón siempre le fascinó la figura de Cayayo. Le siguió la pista especialmente en su época de Dermis Tatú, por lo que decidió también reivindicar el disco: La violó, la mató y la picó (1995).

Realizó un documental en el que no solo se trata la influencia del álbum, sino que invitó a varios artistas a versionarlo. Hotel, Rodrigo Solo, Luis Jiménez, Famasloop, La Vida Bohème y Mattia Medina son algunos de los que cantan en Una fábula muy trillada: La violó, la mató, la picó... 20 años después, que se proyectará el lunes.

Es cauteloso con respecto al mito. “La pregunta es qué más pudo haber hecho. Me gustaría pensar que iba a ser mejor músico, pero al final estaba haciendo producción. Estaba P.A.N, pero era una banda de pecera. La veían porque estaban Cayayo y Wincho”, dice en referencia al último conjunto en el que estuvo Troconis.

A la hora justa
Centro Cultural BOD
Mañana. 5:30 pm

Una fábula muy trillada
Sala Experimental. Centro Cultural Chacao
Lunes. 6:00 pm