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Wes Craven dejó una estela de terror en el cine

El cineasta tenía cáncer en el cerebro | Foto AP / Archivo

El cineasta tenía cáncer en el cerebro | Foto AP / Archivo

Fue responsable de una de las películas de horror más recordadas de los últimos 30 años: Pesadilla en la calle del infierno

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Wes Craven nunca dejó la filosofía y la psicología para convertirse en cineasta. Solo aprovechó los conocimientos para desarrollar historias que no pasaron inadvertidas en el público de los años ochenta y noventa.

El realizador, que falleció el domingo a los 76 años de edad, se convirtió en uno de los directores más importantes del cine de terror reciente. El miedo a ser atacado mientras se duerme, la vulnerabilidad de ese momento, fue el detonante de uno de sus éxitos: Pesadilla en la calle del infierno (1984), del que también fue guionista con alusiones directas a lo que llaman la parálisis del sueño.

La obra del padre de Freddy Krueger, que murió víctima de un cáncer en el cerebro, fue influencia para muchos cineastas, que han expresado su pesar por la noticia. “Estoy devastado. Wes era un gran amigo, un buen director y un buen hombre. Pérdida gigante", escribió en Twitter John Carpenter, otro autor de producciones de culto como Halloween y The Fog. Mensajes similares escribieron Eli Roth (Cabin Fever) y James Wan (Saw).

Otros de los éxitos del cineasta nacido en Cleveland fue Scream (1996). No son pocas las referencias de la cultura pop a los personajes de esas tramas, por ejemplo, Ghostface, la extraña figura vestida de negro y máscara blanca. Este largometraje y Pesadilla en la calle del infierno iniciaron una saga de la que se siguen haciendo filmes.

Craven fue profesor universitario en Pennsylvania y Nueva York. También obtuvo una maestría en Filosofía en la Universidad John Hopkins. De acuerdo con la agencia AP, sus comienzos fueron con filmes porno, como The Fireworks Woman, que dirigió con el seudónimo Abe Snake.

Aunque el terror fue el género en el que destacó, también hizo películas dramáticas como Music of the Heart (1999).