• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

El Vaticano es un motivo para la literatura policial

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Tanto misterio encierra la Ciudad del Vaticano, como hogar de la máxima jerarquía de la Iglesia Católica, que las ficciones ambientadas allí unen mayoritariamente los códigos de las novelas policiacas, las históricas y las futuristas. Cualquiera que les permita dilucidar supuestos enigmas escondidos en este lugar vedado a la gente común.

Desde el siglo pasado, cuando el autor australiano Morris West publicó su trilogía ambientada allí, las anécdotas protagonizadas por sacerdotes y papas que cuestionan su vocación atraen al público. Por eso, las novelas El abogado del diablo, La sandalia del pescador y Los payasos de Dios se tradujeron a 27 idiomas y lograron una venta, hasta 1999, de 26 millones de ejemplares.

Si dentro del género histórico proliferan entre los libros más vendidos novelas sobre los Borgia, la dinastía que dio dos papas e intrigas que pueden tejer argumentos interminables, las posibilidades son muchas en el policial.

Con el cambio de siglo, el género de preferencia para las novelas es el detectivesco, como lo demuestran los éxitos de ventas en las librerías de Iberoamérica. Uno de los más sonados hace varios años fue Ángeles y demonios de estadounidense Dan Brown, publicado luego de su best seller El código de Da Vinci. En ella, Robert Langdon investiga los lugares secretos del Vaticano para descubrir el complot urdido por los Illuminati, la secta enfrentada a los papas desde la época de Galileo.

El formato de Brown se replica en otras novelas, incluso entre los autores hispanohablantes. Una es El espía de Dios del español Juan Gómez-Jurado, en la que una psiquiatra criminalista, ayudada por un sacerdote, investiga lo ocurrido a dos cardenales que aparecen muertos mientras se celebra el cónclave para elegir a un nuevo papa. También el mexicano Pedro Ángel Palou escribe en El dinero del diablo sobre asesinatos en el Vaticano, sólo que las investigaciones del padre Gonzaga, el protagonista, terminan apuntando a intrigas palaciegas de 1929, cuando Italia y Alemania vivían las dictaduras de Mussolini y Hitler.

Una variante del género policial la presenta Apocalipsis del alemán Mario Giordano, que agrega el ingrediente de la especulación sobre el futuro. La obra comienza cuando Juan Pablo III ha desaparecido, tras su renuncia al trono papal. Un corresponsal en el Vaticano busca al cardenal retirado y termina descubriendo un complot de herejes que quieren adelantar el fin del mundo.