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Vasco Szinetar reflexiona sobre el viaje interno del artista

Foto WILLIAM DUMONT

Foto WILLIAM DUMONT

El fotógrafo inaugura dos exposiciones en simultáneo: Cuerpo de exilio en La Caja del Centro Cultural Chacao y El ojo en vilo en la Sala Mendoza

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Vasco Szinetar asegura que de la obsesión, más que de cualquier otra idea, nace toda su obra, su necesidad de expresión. Esa es la preocupación que lo llevó a crear su serie de autorretratos más famosa, en la que inmortalizó a escritores como Gabriel García Márquez y Jorge Luis Borges y que también lo condujo a desarrollar recientemente un par de proyectos en los que explora nuevos caminos dentro de su trabajo fotográfico.

Cuerpo de exilio y El ojo en vilo son las dos series que expondrá en simultáneo –la primera en La Caja del Centro Cultural Chacao y la segunda en la Sala Mendoza–, construidas objetivamente desde la cotidianidad, pero sin angustias, expresa el fotógrafo caraqueño nacido hace 65 años.

Aunque son propuestas distintas, tienen como hilo conductor la intención de reflexionar sobre los viajes internos de las personas, especialmente los de los artistas. Cuerpo de exilio está armada con dípticos y trípticos. Hermosos paisajes se componen con partes del cuerpo humano. La sutileza de las nubes con las piernas de un hombre, o una mano en contraste con la cama de un dormitorio. También figura un rostro con los ojos cerrados y a su lado la imagen de un gabinete.

“Toda mi obra es sumamente personal, aunque pudiera parecer lo contrario. Pero en esta serie no quise mostrar una visión autobiográfica, sino que participé como un referente. Soy un sujeto, un personaje, no Vasco Szinetar. Alguien que no tiene identidad, que vive un recorrido, un viaje”, dice el artista, que hizo las fotos en una habitación, mientras vivió en Colombia, hace unos años.  

En El ojo en vilo también juega con la composición de los trípticos, pero los arma a partir de retratos que hizo a artistas plásticos. Los fotografió de perfil y de frente. Algunos aparecen con los ojos cerrados y otros se tapan el rostro con las manos.  

“De esto hay un antecedente: una serie de autorretratos que me hice en la década de los noventa, en fotomatones, cuando viajaba. Es una reflexión sobre la mirada interna del artista. Lo que ven. Por eso ellos se miran a sí mismos y a su mundo interior”, indica.

El fotógrafo retrató a más de 80 artistas. En la Sala Mendoza, sin embargo, sólo se expondrán 57 de esas imágenes, entre ellas las de Antonieta Sosa, Beatriz González, Bernardita Rakos, Jaime Castro, Dulce Gómez, Nelson Garrido y Ricardo Jiménez. 

La curadora de El ojo en vilo y Cuerpo de exilio, Lorena González, habla en el texto de presentación de las muestras sobre los nuevos diálogos que entabla el fotógrafo con la imagen: “En ambas propuestas Vasco Szinetar no cede ante lo encontrado y se permite el tiempo para girar el timón. Allí, en el riesgo de una morada desconocida, nos confronta con la confesión directa de sus embates, abismo privado donde brota el sonoro e indetenible gesto delator de un artista que ha quebrantado sus propios protocolos, para descender desde las maniobras figuradas del ensayo fotográfico hacia los rayanos sin nombre de la metáfora visual”.


Cuerpo de exilio

Sala 1 de La Caja, Centro Cultural Chacao

Inauguración: hoy, 8:00 pm


El ojo en vilo

Sala Mendoza, edificio Eugenio Mendoza Goiticoa, Universidad Metropolitana

Inauguración: domingo, 11:00 am