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Urbanidad y sana convivencia: ¿rescatar a Carreño?

El tercer encuentro: "¡Lo cortés no quita lo valiente!", organizado por Una sampablera por Caracas, dio pistas sobre la realidad de la Caracas de hoy, la convivencia, el concepto de urbanidad y de lo público. También hizo un breve recorrido histórico sobre el Manual de urbanidad y buenas costumbres de Carreño

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La convivencia ciudadana es un tema pendiente desde hace algún tiempo. El pacto de coexistencia entre los caraqueños merece atención y ganas de abordarlo. Ese fue el objetivo del tercer encuentro: "¡Lo cortés no quita lo valiente!", organizado por Una sampablera por Caracas, con el apoyo de La parada poética y la Librería El Buscón, lugar donde se llevó a cabo la actividad. 

Como el evento se desarrolló rodeado de libros, es válido hacer una analogía con lo urbano: si un buen libro logra seducir a un lector, ¿qué hace a una ciudad un buen lugar para vivir? La primera respuesta que viene a la mente es ciudadanos enamorados de su urbe, algo que parece una quimera en la Caracas que nos toca vivir. 

Más allá de los planes urbanísticos y de los espacios públicos que existen, es el elemento humano el que hace la diferencia, el que indica la buena marcha o no de lo que conocemos como urbanidad, de la armonía social, el respeto, la comunicación, y del mantenimiento y disfrute de lo público, que es nuestro bien común. 

Para hablar de estos temas, el encuentro contó con la participación de los poetas Daniela Jaimes-Borges y Alejandro Sebastiani; Cecilia Rodríguez fue el enlace entre la poesía y lo académico y Tomás Straka revisó la historia. 

Jaimes-Borges leyó cinco poemas, breves aunque intensos, tal como transcurren los días caraqueños. Sebastiani electrizó a los asistentes con un texto que los enganchó desde el principio. Asalto infierno describió una ciudad frenética, abundante de referencias tan comunes como el río Guaire y el Metro; repeticiones incesantes y violencia acostumbrada fueron los elementos que movieron la fibra de los ciudadanos que se sintieron protagonistas del texto. 

Otro tema en la cita fue una discusión en torno al Manual de urbanidad y buenas costumbres, de Manuel Antonio Carreño, libro que todos conocemos y del que hacemos constantes referencias, aunque hoy se considere anacrónico. El historiador Tomás Straka dio luces sobre este texto, muchas veces editado y poco leído en Venezuela. Para él, Carreño no habló de una ciudad y una sociedad que existían, sino desde la utopía de su época. El especialista hiló hábilmente la conexión entre la obra de formación pedagógica de Colón y Montenegro y el Manual deCarreño, quedando en el aire una especie de vacío histórico de escritos que fomenten urbanidad en el presente. 

En su intervención Cecilia Rodríguez dejó clara su postura: el manual no hace falta. Lo imprescindible es aceptar al otro, volver a humanizar al vecino, al transeúnte. Si el discurso de hoy pulveriza a las personas, entonces hay que rehacerlas, darles de nuevo alma, piel y voz para poder sentirlas, verlas y escucharlas. Para ella, un manual homogeniza, limita la espontaneidad en las formas de actuación social, haciendo un poco artificial la convivencia. 

Entonces, ¿vivimos los tiempos del anti Manual de Carreño? ¿Qué va a pasar? ¿Hemos perdido el concepto de ciudadanos? ¿Más que urbanidad, necesitamos convivencia? ¿Por qué lo público termina siendo de nadie, cuando en verdad es de todos? Estas y otras tantas interrogantes surgieron durante el conversatorio y con ellas nos quedamos para reflexionar. 

Lo que resultó patente del encuentro es la necesidad de anular los ghettos generados por la política para poder recuperar y adueñarse, de nuevo, de los espacios públicos. La ausencia de buenos gobiernos genera la necesidad de urbanidad, por lo que quizás no sería necesario rescatar elManual de Carreño o crear un sustituto, sino más bien, recuperar el espíritu que lo impulsó. 

El tercer encuentro ¡Lo cortés no quita lo valiente!, dio pistas sobre la realidad de la Caracas de hoy, la convivencia, el concepto de urbanidad y de lo público. También hizo un breve recorrido histórico sobre el Manual de urbanidad y buenas costumbres de Carreño, y planteó la discusión acerca de su vigencia y lo adecuado de revivirlo o no