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Tío Simón recibió un íntimo homenaje de sus sobrinos

Horacio Blanco de Desorden público, interpretó al estilo ska a "Por Elba" | Antonio Rodríguez/ El Nacional

Horacio Blanco de Desorden público, interpretó al estilo ska a "Por Elba" | Antonio Rodríguez/ El Nacional

Más de 20 éxitos de Simón Díaz se entonaron en poco más de dos horas, bajo la dirección musical del flautista Huáscar Barradas

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La flauta de Huáscar Barradas sirvió como aglutinante para que una multitud de voces, estilos y generaciones le cantaran al Tío Simón en el tributo Todo este campo es mío, que se llevó a cabo el fin de semana. De todo el cartel ofrecido, el día sábado faltaron Ilan Chester y Oscarcito, quienes no llegaron a tiempo; sin embargo, se presentaron ayer.

Los espacios abiertos del Centro Cultural BOD- CorpBanca se convirtieron en una acogedora sala de una casa de familia, en una noche que Barradas definió como histórica porque logró reunir una envidiable cantidad de talentos sobre la misma tarima. Un emocionado público, lleno total, recibió a más de 20 artistas que, bajo la dirección musical del flautista, lograron comprimir la ilustre vida musical de Simón Díaz en un poco más de dos horas.

La velada comenzó con un popurrí de Barradas, en el que interpretó “Sabana”, “El becerrito”, “Caballo viejo” y “Pajarillo”. Luego Guillermo Carrasco cantó “Pasaje del olvido” y Arístides Barbella, vocalista de Malanga, “Presénteme esa muchacha”. La “Tonada del tormento” estuvo a cargo de San Luis, y “El becerrito”, al ritmo de una gaita de tambora, fue entonada por José Alejandro Delgado. La “Tonada del cabestrero” en la voz de Mariaca Semprún conmovió a los asistentes, mientras que Los Hermanos Naturales pusieron el toque de humor con “El superbloque”. Leonard García entonó “El loco Juan Carabina” y Rummy Olivo hizo que todos dejaran los asientos con un corrido improvisado.

Bettsimar Díaz subió a la tarima para agradecer a Barradas y a los productores del espectáculo. “Siempre he dicho que papá es una hermosa plaza en donde encontrarnos, donde cabe el abrazo, el perdón, el reencuentro”.

Kiara desató aplausos desde la primera nota de “Mi querencia”; Beto Montenegro de Rawayana cantó “El alcaraván” en reggae; Horacio Blanco, de Desorden Público, le puso ritmo de ska a “Por Elba”, y Lena Burke conmovió con “Amor enguayabado”.

Un monólogo de Rolando Salazar hizo reír a la audiencia y dio paso a Rodrigo Gonsalvez, de Vinilo Versus, quien cantó un trozo de “Tonada para Simón”, una pieza de su autoría, y luego “Luna de Margarita”. Una emocionada Luz Marina interpretó “Sabana”, y Yordano, un poco apresurado y solo con su guitarra, cantó “Despedida”.

Unas conmovedoras palabras de Leonardo Padrón hicieron que el público volviera a levantarse de sus asientos. “Simón Díaz es una de las mejores maneras de decir Venezuela”, aseguró, y dejó la tarima a Soledad Bravo, quien al ritmo del bolero entonó “Qué vale más”. En el número más íntimo, y quizás uno de los mejor logrados y más aplaudidos de la noche, María Teresa Chacín interpretó “Todo este campo es mío”.

Para culminar, todos los artistas regresaron al escenario para cantar “Caballo viejo” junto con Bettsimar y Simón Díaz hijo, algo que la gente ovacionó de pie. Y, en un número sorpresa, Rafael “el Pollo” Brito llegó a última hora para interpretar “Mercedes” en versión salsa.