• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

El septuagenario Supermán vuelve sin trusa pero con la misma esencia

Superman | Archivo

Superman | Archivo

Su carácter intrínsecamente transparente y algo simplón ha hecho que a veces pase de moda ante otros benefactores más conflictivos y malencarados; sin embargo, sigue siendo el necesitado símbolo de un Estados Unidos abierto a los inmigrantes, incluso los llegados de otros planetas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La criptonita desaparece de la tabla periódica de los elementos. Se pondrá énfasis en que esta antigualla con capa, ahora con uniforme de bajorrelieve (la última moda de los superhéroes) y sin la ridícula trusa roja por encima de los leggins, es la primera evidencia confirmada de una vida formada lejos de la Tierra, algo que dividirá la historia de la humanidad, incluso en el supuesto de que no hubiera superpoderes de por medio. El empresario especulador Lex Luthor no es el villano, aunque se insinúa su regreso en futuras películas.

Christopher Nolan y David S. Goyer, dos de los creadores de la más reciente trilogía de Batman, desempolvaron, modernizaron y dieron el toque realista al mito septuagenario. Zack Snyder, el realizador de 300 (la del “¡somos espartanos!”) y Los vigilantes, se encargó de la dirección. Man of Steel  (Hombre de acero), la nueva película de Supermán, “sin relación con ninguna hecha antes”, insisten sus autores, se estrena el próximo 14 de junio y celebra los 75 años de la primera historieta del abuelo de todos los superhéroes, que se cumplieron el pasado jueves 18 de abril. En rigor son 80, si se toma en cuenta la vez inicial en la que el escritor Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster, entonces dos bachilleres de origen judío en Cleveland, usaron el nombre en 1933, aunque paradójicamente se lo pusieron a un villano telépata y tan calvo como Luthor.

Supermán hace falta en pleno 2013. Un reciente atentado en pleno desarrollo del maratón de Boston por parte de dos inmigrantes chechenos ha provocado que las voces más conservadoras de Estados Unidos cuestionen la apertura de fronteras a los extranjeros, uno de los pilares de la esencia contemporánea de esa nación. Quién más foráneo que Kal-El (el nombre de bautizo), sobreviviente de la guerra civil en el planeta Criptón, concebido por dos judíos y luego derivado en el más estadounidense de los superhéroes, porque hasta el patriótico y posterior Capitán América es tributario del fenómeno de masas desatado en 1938 con aquella historieta de la firma DC Comics.

¿Un pájaro o un avión? No, era Supermán, nacido en pleno período de entreguerras, época de totalitarismos (de allí quizás la primera concepción malévola del posterior héroe), de teorías filosóficas inquietantes y con frecuencia malinterpretadas como la del Superhombre de Nietzche, de invenciones tecnológicas que estaban cambiando la vida cotidiana y la forma de hacer la guerra, de escapismo cultural, de catástrofes financieras y de anhelos de reformas sociales.

El de 1938 era un Supermán algo rufián, que respondía a los villanos en su misma ley, aunque a partir de la década de los cuarenta adquiere su personalidad distintiva y su condena en tiempos de cinismo: transparencia, sinceridad, humanitarismo, idealismo y, francamente, algo de simplonería, lo que a veces le ha hecho pasar de moda ante otros superhéroes más maleducados y conflictivos.

“En Man of Steel, él no es tan superperfecto y no siempre toma la decisión correcta. Tratamos de que no fuera tan predecible, tan blanco y negro en términos morales. Pero su bondad intrínseca sigue allí. Los espectadores, en el fondo, desean que siga siendo alguien correcto. Supermán es como Jesucristo. Allí no hay dudas”, indicaron al diario Los Ángeles Times Snyder y su esposa Debbie, que interviene en el nuevo filme como productora.


La talla “S” en la gran pantalla

Christopher Reeve (de 1978 a 1987)

El neoyorquino nacido en 1952 protagonizó cuatro películas y terminó convertido en un auténtico Supermán que, desde su silla de ruedas, parapléjico luego de un accidente de equitación en 1995, luchó hasta su muerte en 2004 por la aprobación de la investigación con células madre. Su filme más insólito: Supermán 3 (1983), en la que se volvió un superhéroe autodestructivo que cometía actos vandálicos como apagar la llama olímpica.

Brandon Routh (2006)

Salió de la nada y volvió a la nada. Nacido sin exceso de carisma en Iowa, Estados Unidos, en 1979, a los 26 años protagonizó Supermán regresa, aquella película del director Bryan Singer en la que Lex Luthor (Kevin Spacey) le clavó un puñal de criptonita y que recaudó casi 400 millones de dólares en todo el mundo, pero que nunca convenció a los ejecutivos del estudio Warner Bros, que cancelaron los planes de una segunda parte.

Henry Cavill (2013)

Apareció en la serie Los Tudor y fue el Teseo de la fantasía griega Los inmortales, aunque para el gran público el nuevo Supermán de Man of Steel es casi un recién llegado del planeta Criptón. Nacido en una isla del Canal de la Mancha hace 29 años, es el primer hombre de acero británico, algo equivalente a un James Bond estadounidense. El director Snyder dijo de él: “Se puso el traje y no le quedaba como un disfraz. Cavill era Supermán”.


El posible inicio de un universo DC Comics

Son tiempos de inversiones de poco riesgo en Hollywood. El consorcio Disney anuncia cinco nuevas películas de La guerra de las galaxias y, en asociación con Marvel, el año pasado golpeó duro con Los vengadores, cuyos superhéroes, entre ellos Iron Man, tienen sus propias sagas cinematográficas. Aunque los ejecutivos de Warner Bros. no lo han confirmado, del éxito de Man of Steel podría depender una franquicia no sólo con más películas de Supermán, sino otras (al modelo Marvel) en las que se junten varios superhéroes de DC Comics, como el propio extraterrestre de Criptón, Batman, la Mujer Maravilla, Linterna Verde y compañía. El director mexicano Guillermo del Toro confirmó en enero que está trabajando en un guión de la Liga de la Justicia, tentativamente para un estreno de 2015.


Smallville recreó en la TV las mocedades del paladín

La primera persona que se puso una capa de Supermán como parte de un espectáculo público fue Ray Middleton, en la Feria Mundial de Nueva York de 1939. En el cine, el pionero fue Kirk Alyn en 1948. Y en televisión, George Reeves en 1952. De sus incursiones en la pantalla pequeña, quizás la más memorable ha sido Smallville (2001-2011), el nombre del pueblo al que llegó como bebé desde Criptón, y que recreó, durante 10 temporadas y 218 capítulos, algo así como Las mocedades de Bolívar. Es decir, el retrato de los años en los que se formó un gran hombre, pero aplicado al bienhechor de la letra “S” en el pecho.