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“En Star Wars la mujer siempre ha sido importante”

La actriz encarna a un personaje realizado con la tecnología de captura de movimiento

La actriz encarna a un personaje realizado con la tecnología de captura de movimiento

Lupita Nyong'o, la actriz ganadora de un Oscar por su papel en 12 años de esclavitud, considera que en la industria cinematográfica aún hay discriminación de género   

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Un rumor corre por el segundo piso del hotel St. Regis del Paseo de la Reforma de Ciudad de México. Los periodistas que acaban de entrevistar a Lupita Nyong'o aseguran que la actriz “está monosílaba”. Una reportera argentina afirma que alguien se quedó sin preguntas a los pocos minutos. Dizque tuvo que improvisar.

La intérprete lleva una falda ajustada. No da la mano cuando se le presentan, pero se excusa. Dice que tiene gripe y no quiere contagiar a los demás. Señala una taza de té que se acaba de tomar. Sonríe, aunque manifiesta su incomodidad cuando escucha ruidos que provienen de afuera. Pide que manden a hacer silencio a quienes parecen ser unos trabajadores cargando algunas cosas. La acompañan tres personas, una intérprete, una representante de Disney férrea con el tiempo –son nada más siete minutos de entrevista– y una mujer en una esquina sin ninguna función aparente. Solo observa.

Nyong'o no tiene problemas en pasar del inglés al español en cuatro frases. Claro, el castellano lo habla con las pausas de quien cruza un río de piedra en piedra. Tenía aproximadamente un año sin ir a México, país donde nació hace 32 años. Estuvo nuevamente allá hace poco más de una semana para promocionar Star Wars: El despertar de la fuerza, en la que interpreta a Maz Kanata, una pirata dueña de un bar; lo único que le permiten decir. Sin embargo, desde el viernes se sabe que aunque su participación es corta en esta entrega, aparenta ser de gran importancia en el resto de la trilogía. Es un ser pequeño, pero con una sabiduría al estilo de Yoda.

Hasta el estreno había un secretismo con respecto a todo lo relacionado con la trama. Los actores a los que se les preguntaba por su rol se ponían nerviosos y se movían en sus asientos mientras pensaban cómo pasar de tema. Lupita, como le dicen todos a su alrededor, solo contesta: “No te puedo decir”. Estas palabras las acompaña con una sonrisa de manual, como si le hubieran indicado: “Di no amablemente”.

También se conoce que el personaje es desarrollado por tecnología CGI. Es la primera vez que la actriz de padres keniatas trabaja con la técnica de captura de movimiento.


De las películas anteriores prefiere Star Wars: Una nueva esperanza (1977). “Híjole, no sé”, exclama cuando se le pregunta por la que menos le gusta. Paulatinamente, deja de ser “monosílaba”. Si al principio tiene las manos entrecruzadas sobre el abdomen, poco a poco las va soltando para acompañar palabras con algunos ademanes, especialmente cuando habla sobre lo que considera importante de la saga creada por George Lucas.

“Ha influido a tantas generaciones porque es la clásica historia del héroe y sus aventuras, que busca un propósito en esa odisea. También habla de la lealtad y la familia. A todos nos gusta eso. Están también todas estas criaturas que le dan otro tipo de emoción. Al final, es una reflexión mítica del mundo en el que vivimos: la política, la sociedad y la espiritualidad. Todo eso está en Star Wars”. Esa es la razón por la que personas que no habían nacido cuando se estrenó la primera se sienten identificadas con la saga.

Entiende a las actrices, como Emma Watson, que hablan sobre discriminación y sexismo en el mundo cinematográfico: “Hay muchas más oportunidades para los hombres que

para las mujeres en la industria”. Sin embargo, hace una acotación que califica de importante: “En Star Wars la mujer siempre ha sido importante. La princesa Leia fue innovadora en ese aspecto en los años setenta al representar un personaje con características destacables. Desde entonces cada una de las entregas se ha caracterizado por otorgarle un desempeño importante al género”.

Nyong'o se niega a grabar videos. Desde el día anterior los periodistas le habían pedido algún saludo para transmitir en sus canales de televisión o páginas de Internet, pero dice que no. Algunos insisten, pero no cambia de opinión. Reitera que no, sin dejar de sonreír. Mira a quienes la rodean, como buscando apoyo en su posición entre quienes la asisten, como si ya hubiera dicho que su respuesta tenía que ser advertida a quienes entraban al pequeño salón donde da las entrevistas. Pide un receso. Necesita estirar las piernas, tomar y comer algo. Fueron varios los descansos que pidió. "Es que está agotada", comentan en los pasillos del piso dos hotel St. Regis de Ciudad de México, donde acondicionaron un salón como si fuera una de las naves de la saga de Star Wars. Ahí esperaban los periodistas, acompañados de colegas, la música de John Williams, repetición de tráilers, comida, bebidas y picante.

Sin ínfulas

La actriz Lupita Nyong'o ganó en el año 2014 el premio Oscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas como Mejor Actriz de Reparto por su papel de Patsey en la película 12 años de esclavitud del director británico Steve McQueen.

Sí, es un galardón significativo, pero se ríe cuando se le pregunta si se considera una actriz trascendente. No solo son los reconocimientos y nominaciones, sino su participación en otros largometrajes como la nueva versión de El libro de la selva, dirigida por Jon Favreau que se estrenará en 2016. “Lo único que puedo hacer es agradecer cada uno de estos proyectos. Estoy muy feliz por eso y la receptividad de la audiencia, la gente que he conocido. Nada más”, acota.


hsanchez@el-nacional.com

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