• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Los Sinvergüenzas, el grupo que sobrevive a su nombre

Héctor Molina y Raimundo Pineda integran Los Sinvergüenzas junto con Heriberto Rojas y Edwin Arellano | Foto Manuel Sardá

Héctor Molina y Raimundo Pineda integran Los Sinvergüenzas junto con Heriberto Rojas y Edwin Arellano | Foto Manuel Sardá

La agrupación piensa incluir cantantes en su próximo disco, pues no quiere que sea exclusivamente instrumental. También ofrecerá en Internet las partituras de sus piezas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

A Los Sinvergüenzas le pidieron que se cambiaran el nombre. Solo temporalmente, mientras estuvieran en España, donde hace casi una década participaron en el Festival Internacional de Música de Plectro de La Rioja.

Les sugirieron que se llamaran Los Sinvers durante sus presentaciones al otro lado del Atlántico porque la Real Academia Española registra el uso de la palabra vergüenza para referirse a los órganos sexuales.

Los músicos cuentan que hasta los diplomas que les entregaron para certificar su presencia en la serie de conciertos tienen ese nombre ficticio, lo que incluso representaba una contrariedad ante el público que compraba sus discos.

“Fue en 2006. El resto de la gira por España la hicimos como Los Sinvers porque nos presentamos en iglesias y pueblos muy pequeños. Una de las principales hazañas de nosotros es cumplir 15 años con este nombre”, recuerda Héctor Molina, uno de los miembros originales del grupo.

El cuatrista cuenta que una vez un crítico de música, que no quiso identificar, afirmó que Los Sinvergüenzas era un nombre desafortunado para un conjunto que no fuera rockero.

No son pocas las anécdotas jocosas que hay entre ellos. El origen del título se lo deben al profesor Gilberto Rebolledo, quien hace 15 años en la Universidad de los Andes los llamaba sinvergüenzas por no haber ensayado para una presentación que tuvieron.

Otra es la de los temas dedicados a ex novias del guitarrista y mandolinista Edwin Arellano. “No se especifica a nadie. Son nombres genéricos como 'Mi flor de mayo' o 'El silencio de las sirenas'. Sabemos cuál es el trasfondo. Hay piezas que no tocamos porque son para alguien del pasado y las presentes piden que no”, señala el flautista Raimundo Pineda entre risas.

El domingo harán un concierto titulado Los Sinvergüenzas: 15 temporadas sonando en el Centro Cultural BOD como parte de la celebración de los 15 años de su formación, que se cumplieron exactamente en febrero. Esta vez tocarán junto con El Cuarteto, C4 Trío –grupo al que también pertenece Molina–, el maraquero Manuel Rangel y los cantantes César Gómez, Guillermo Carrasco y Cecilia Todd, estos últimos como preámbulo de lo que podría ser el quinto disco de Los Sinvergüenzas, que también integra el contrabajista Heriberto Rojas.

“Consideramos que el texto hablado tiene mucho qué decir. Cuando acompañamos a un cantante nos sentimos muy bien y el grupo reacciona diferente. Es una buena oportunidad para desarrollar. También nos gustaría hacer un disco de música folklórica latinoamericana”, detalla Pineda.

Dentro de un mes esperan publicar las partituras de sus temas. La idea era que todo estuviera listo el domingo, pero los problemas con el papel en las imprentas retrasaron el proyecto. “Recopilamos y editamos las composiciones para que los músicos puedan tocarlas en cualquier parte del mundo. Es una especie de cancionero con todas nuestras piezas escritas”, indica el flautista.

Aunque comenzaron haciendo versiones, desde el tercer disco Los Sinvergüenzas decidieron incluir piezas propias con la idea de dejar un legado, palabra que prefieren evitar, aunque sea el objetivo de todo compositor. “Preferimos que eso lo decidan otros”, dice Molina sobre su impronta en la música tradicional venezolana, específicamente sobre la posibilidad de pertenecer a eso que ellos llaman el olimpo de artistas venezolanos en el que se encuentran Raíces de Venezuela y El Cuarteto.

Los Sinvergüenzas: 15 temporadas sonando
Centro Cultural BOD
Fecha: domingo, 11:00 am
Entrada: 1.500 bolívares