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La Sinfónica Nacional Infantil regaló su primer bis en Salzburgo

Para cerrar la presentación, el director venezolano Jesús Parra condujo la ejecución del <i>Chamambo</i> de Manuel Artés | Cortesía Fundamusical Bolívar

Para cerrar la presentación, el director venezolano Jesús Parra condujo la ejecución del Chamambo de Manuel Artés | Cortesía Fundamusical Bolívar

Los integrantes de la orquesta tuvieron un ensayo abierto junto con la Mozarteum infantil

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Ayer, la Stiftung Mozarteum fue el escenario de una tarde jovial y alegre, llena de sonrisas y aplausos. La Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela y la Mozarteum infantil, bajo la dirección de Christoph Koncz y Jesús Parra, ofrecieron un ensayo abierto en el que interpretaron la Sinfonía Nº 4 en Re Mayor y el primer movimiento del Concierto Nº 12 en La Mayor para piano y orquesta, ambos de Mozart, y el Chamambo, de Manuel Artés.

El ensayo comenzó con las palabras de Mathias Schulz, director musical de la Fundación Mozarteum, quien dio la bienvenida a los pequeños músicos venezolanos y se refirió a la importancia de la residencia del Sistema en el Festival de Salzburgo, valorándolo como una forma de apreciar todo lo que se ha hecho en Venezuela y ver qué se puede llevar a Austria. Schulz habló del aprendizaje que toman de la Sinfónica Infantil: “Nunca es demasiado temprano para empezar la experiencia orquestal”.

El director de  la  Fundación Mozarteum presentó a las dos batutas que lideraron el ensayo y se refirió a la camada de directores venezolanos que han pasado por Salzburgo. “El ensayo será dirigido por Christoph Koncz, director de la Mozarteum infantil y miembro de la Filarmónica de Viena. Hay un sinfín de nombres de venezolanos conocidos ya por el festival: Gustavo Dudamel, por supuesto; Diego Matheuz, Christian Vásquez y Dietrich Paredes. Estamos seguros de que Jesús Parra, de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela, será conocido por todos”.

Al finalizar sus palabras, entraron en el escenario los niños de ambas orquestas, vestidos con camisas verdes y azules. En la primera parte del ensayo los directores ajustaron detalles en la ejecución de las piezas. El primer turno fue de Koncz y luego de Parra, los conductores se intercambiaron la dirección de los movimientos de las composiciones de Mozart. Parra se encargó del Chalambo. En este comienzo, los niños ya se mostraron acoplados y se podía percibir familiaridad entre ellos. El director venezolano encantó al público con su juventud, personalidad y estilo, con las metáforas que utiliza para explicarles a los músicos lo que quiere de ellos. Al terminar esta primera parte ya la emoción recorría a los espectadores.

En el segundo segmento las orquestas ejecutaron las tres piezas completas. Koncz dirigió el primer movimiento del Concierto Nº 12 en La Mayor para piano y orquesta. La joven solista, Marie Sophie Decker Hauzel, sorprendió con su talento, técnica e interpretación de la composición de Mozart. Seguidamente, vino la Sinfonía Nº 4 en Re Mayor y allí los directores se turnaron la conducción. Al culminar la ejecución, el público ya agradecía el hermoso espectáculo que estaban dando los pequeños. Y entonces, para cerrar, Parra dirigió el Chalambo. Los músicos llenaron la sala con la alegría de la composición de Artés y la emotividad de su interpretación. Al terminar la pieza, el público les dio una ovación de pie que hizo que Parra regresara para tocar de nuevo el Chalambo. Con el bis, los intérpretes bailaron, los chelos giraron y Parra se permitió dirigir las palmas del público que acompañaban a los pequeños músicos.