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La Sinfónica Juvenil de Caracas cerró gira por Asia

La Juvenil de Caracas y la Orquesta de los Sueños dieron un conmovedor concierto en Seúl, en el Palacio Kyung Bok Gung | CORTESÍA FUNDAMUSICAL

La Juvenil de Caracas y la Orquesta de los Sueños dieron un conmovedor concierto en Seúl, en el Palacio Kyung Bok Gung | CORTESÍA FUNDAMUSICAL

El recorrido de la agrupación le permitió intercambiar con instrumentistas y maestros de otros países

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Doscientos músicos. Cuatro directores. Seis solistas. Siete conciertos. Dieciocho obras interpretadas. Tres ciudades. Cinco teatros. Dieciocho días. La Orquesta Sinfónica Juvenil de Caracas, junto con su director musical Dietrich Paredes, finalizó la Gira Asia 2013 que, entre el 8 y el 20 de octubre, llevó a los venezolanos a Japón y Corea del Sur, específicamente a las ciudades de Hiroshima, Tokio y Seúl.

Con el lema "Música por la paz", la agenda de la sinfónica comenzó con un concierto en Hiroshima, en el Bunka Koryu Kankan; siguió con tres presentaciones en Tokio, en el Metropolitan Arts Space; una en la Prefectura de Chiba, en el teatro Bunka Kankan; y dos en la ciudad de Seúl: en el Seoul Arts Center y en el Palacio Kyung Bok Gung.

Intercambios y encuentros. La sinfónica compartió con otras agrupaciones de Japón y Corea del Sur. En el caso nipón, se juntó con los integrantes de la Orquesta de la Prefectura de Chiba para ofrecer un concierto binacional en el que actuaron bajo la dirección de Dietrich Paredes y Michiyoshi Inoue.

En esta presentación estuvieron acompañados del maestro del contrabajo Edicson Ruiz, quien ejecutó el solo del Concierto para contrabajo y orquesta de Von Dittersdorf y tocó durante el resto de la presentación en la fila de los contrabajistas.

Al terminar, Paredes compartió sus impresiones sobre el intercambio con los japoneses: "Fue una experiencia muy linda, hubo momentos preciosos, irrepetibles. La de Chiba es una gran orquesta, con un enorme potencial. Son chicos que tienen un espíritu musical hermosísimo, nunca me imaginé que el nivel fuera tan alto. Fue asombroso".

Michiyoshi Inoue destacó la calidad de los venezolanos y los alcances pedagógicos y técnicos del sistema de orquestas: "El método Suzuki llegó a Venezuela y se ha transformado hasta mostrarnos lo que hemos escuchado. Ahora nosotros tenemos que aprender de ustedes".

Ruiz se refirió a su presencia en el escenario durante la presentación y a los músicos que lo acompañaron. "Tocar todo el concierto es un regalo que yo me hago de vida, de motivación. Cuando toca la Sinfónica Juvenil de Caracas uno siente la felicidad del ser humano libre, sin prejuicios. La orquesta de Chiba es de una precisión para mí desconocida, ensayaron conmigo de memoria, con una disciplina fuera de serie. Estamos hablando de una cultura orquestal en Japón especial, de superioridad intelectual, de la cual aprendo".

En Seúl, la sinfónica trabajó con los pequeñitos de la Orquesta de los Sueños (El Sistema Corea) para ofrecer un conmovedor concierto, bajo la conducción de Paredes y del joven director coreano Chae Eun Suk.

La gira también tuvo la marca especial de encuentros de la Sinfónica Juvenil de Caracas con maestros de la música. Además del intercambio con el director japonés Inoue y el coreano Chae Eun Suk, los venezolanos fueron dirigidos en uno de los conciertos en Tokio por la batuta de Leon Botstein, que condujo la ejecución de La fuerza del destino, de Verdi; la Sinfonía concertante para vientos en mi bemol mayor, de Mozart; y una extraordinaria interpretación del Leningrado, de Shostakóvich, otro de los momentos más luminosos del periplo asiático.

Edicson Ruiz también acompañó a la sinfónica en una de sus presentaciones en Tokio, en la que ejecutó el solo del Concierto para contrabajo y orquesta de Rolf Martinsson y se unió a la fila de contrabajos para interpretar los bises. En Hiroshima y en el segundo concierto en la capital nipona, la pianista japonesa Mami Hagiwara acompañó a la agrupación en el Concierto para piano y orquesta de Edvard Grieg, con una virtuosa ejecución que sorprendió al público y a los propios músicos.

Además, en Tokio se produjo el debut de cuatro solistas venezolanos, formados en el sistema: Karim Somaza, John Francois, Fabiola Hoyo y Carlos Martínez. Su actuación se llevó el elogio de los asistentes y de los músicos, como el propio Ruiz que le dedicó unas palabras: "Ellos tocaron magistralmente. Es la ratificación de que este es el camino. Tenemos talento, hay que seguir trabajando".