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Simón Pestana se acostó en la cama donde murió Bolívar

Pestana interpretó a Bolívar, Luis Mesa a Francisco de Paula Santander y Ana Karina Casanova a Manuelita Sáenz | Foto cortesía Montesacro Films

Pestana interpretó a Bolívar, Luis Mesa a Francisco de Paula Santander y Ana Karina Casanova a Manuelita Sáenz | Foto cortesía Montesacro Films

Por exigencia de Conatel, que otorgó el financiamiento, la película apareció en TVES antes que en los cines

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El Bolívar de Roque Valero tuvo un baño de masas el martes y llegará a las salas de cine el viernes 16. El de Edgar Ramírez está en pleno proceso de retoque en Los Ángeles y se verá en un momento no determinado de octubre, noviembre o diciembre. Y un tercero, el de Simón Pestana, vive una situación que su director maracucho, el también abogado Carlos Fung Guevara, define como “atípica y rara”.

Diario de Bucaramanga, basada en el texto homónimo de 1828 de Luis Perú de Lacroix, un general francés que combatió en el ejército patriota, ganó los premios de Mejor Ópera Prima (compartido con Azul y no tan rosa) y Dirección de Arte en el IX Festival del Cine Venezolano de Mérida. Es una de las tres biografías recientes de idéntico personaje, junto con Bolívar, el hombre de las dificultades (con Valero) y Libertador (con Ramírez). Sin embargo, se estrenó en la pantalla del canal TVES antes que en las salas de cine, el 24 de Julio.

“La película fue financiada totalmente por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, y sus políticas son extrañas”, admite Fung, acerca de la imposición de que Diario de Bucaramanga apareciera primero en un canal del Estado. “¿Cuál es la audiencia de TVES? Mucha gente no pudo disfrutarla. Se hizo con técnica y formato cinematográficos. En otros países, la televisión financia proyectos de cine que se estrenan primero en la gran pantalla. Estamos en negociaciones para llevarla a algunas salas en octubre”, agrega por teléfono el también publicista y documentalista, que está de gira con su filme en Estados Unidos y ha organizado antes funciones en Alemania, Rusia, República Checa, Francia e Italia: “La gente de esos países sale conmovida hasta las lágrimas”, asegura.


De la cabecera de Chávez. “Simón Pestana y yo tenemos una vieja amistad. Me dijo que su sueño era interpretar a Bolívar”, dice Fung sobre la selección de su protagonista. “El diario de Bucaramanga era uno de los libros preferidos y de cabecera del presidente Hugo Chávez. De ahí tomé la idea de releerlo. Muestra el principio del fin del Libertador, el declive de su carrera política y de su gran sueño: la integración de los países independizados. Lo veremos bailando, riéndose de sí mismo o encolerizado. No es una estatua, sino un hombre de carne y hueso. La historia es cíclica. Y como todo en la vida, no hay buenos o malos. En mi película se muestran dos posiciones de país. Bolívar luchaba por su sueño y Santander tenía otra concepción más individualista, regionalista y caudillista. No manipulo sentimientos. La gente podrá decidir. Pero todo cine histórico es político, y lo que pasó hace casi 200 años sigue teniendo connotaciones en el presente”.

El clímax de la filmación llegó cuando a Pestana se le permitió acostarse en la misma cama donde murió Bolívar para la escena final, en la quinta de San Pedro Alejandrino de Santa Marta, en Colombia: “Hubo una energía sobrecogedora”, confiesa el cineasta, que también rodó en París, Bucaramanga y Ocaña, además de en Caracas, Maracaibo, Guarenas y Los Puertos de Altagracia.

Los próximos proyectos de Fung y su productora (Montesacro Films) incluyen El tesoro del Catatumbo, una aventura ecológica que protagonizará Patricia Velásquez, y una cinta sobre las aventuras en Europa de Francisco de Miranda, que contará con capital ruso, alemán, checo y turco: “Queremos que sea muy taquillera y comercial”.


“Estuve en un espacio sagrado”

“El peor enemigo de Bolívar fue la incomprensión, algo que le pasa al que se adelanta 200 años a su época. Chávez lo levantó de la tumba. Pero aunque hay paralelismos con el proceso revolucionario, este es un trabajo histórico, político, que hice con todo el respeto”, dice Simón Pestana, el intérprete de su tocayo más célebre en Diario de Bucaramanga y quien recibió de la gerente encargada de custodiar la quinta de San Pedro Alejandrino el permiso de acostarse en la última cama del Libertador, lo que prefirió a que se sustituyera el mueble por uno de utilería. “Que yo sepa, soy el único actor que ha yacido en su lecho de muerte. Se supone que vi y respiré lo que el Libertador pudo ver y respirar. Fue un honor estar en ese espacio sagrado”, expresa Pestana, que graba la telenovela Guerreras y centauros. “Creo que a Diario de Bucaramanga le ha faltado más promoción en la televisión”, admite sobre las transmisiones en TVES y VTV.