• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

La Simón Bolívar culminó su gira por Medio Oriente

La Sinfónica Simón Bolívar actuó para 1.100 personas en Abu Dabi / CORTESÍA FUNSAMUSICAL BOLIVAR

La Sinfónica Simón Bolívar actuó para 1.100 personas en Abu Dabi / CORTESÍA FUNSAMUSICAL BOLIVAR

La orquesta, dirigida por Gustavo Dudamel, ofreció un concierto esta noche en el Emirates Palace Auditorium de Abu Dabi

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hoy culminó la gira de Gustavo Dudamel y la Sinfónica Simón Bolívar por el Medio Oriente. Después de actuar un par de veces en Mascate, Omán, los venezolanos viajaron a los Emiratos Árabes Unidos, que le abrieron de par en par las puertas al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela.

A la cita, que se celebró en el Emirates Palace Auditorium de Abu Dabi, asistieron embajadores de países como México, Colombia, República Dominicana, Argentina y por supuesto, Venezuela. También lo hizo el jeque Shaikh Nahyan Bin Mubarak Al Nayham, ministro de Cultura de la nación anfitriona.

Una agrupación de cámara de niños emiratíes hizo una presentación con música de Antonio Vivaldi. Luego salió Dudamel, acompañado por un aplauso fervoroso. El barquisimetano y la orquesta interpretaron un programa que fue la combinación de los dos repertorios exhibidos en Mascate. De Pyotr Ilyich Tchaikovsky, creador ruso al que el barquisimetano, la Bolívar y el sistema le estarán rindiendo homenaje en los próximos meses, escogieron La Tempestad y Romeo y Julieta. Luego pasaron a la Sinfonía N°5 de Ludwing van Beethoven. Y para el segmento, como ya es costumbre, se guardaron los números latinoamericanos: el Danzón N° 2 de Arturo Márquez, el “Mambo” de Leonard Bernstein y el “Alma llanera” con introducción de “Pajarillo”. 

Al final de cada pieza, el público le ofreció a la agrupación y al director, que hace un par de días cumplió 33 años de edad, una ovación que los obligó a esperar sonrientes antes de seguir. El auditorio, con capacidad para 1.100 personas, estaba casi repleto y, como ya es común, en la sala destacaron las banderas tricolores y los entusiastas que gritaban “¡bravo!”.