• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Silva: En la novela hay una historia doble

El escritor Lorenzo Silva / EFE

El escritor Lorenzo Silva / EFE

El libro reúne a los detectives Virginia Chamorro y Rubén Bevilacqua en una nueva entrega de la célebre serie policial española

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

No es cualquier cadáver de un hombre de 62 años de edad el que aparece ahorcado en un lugar remoto de Madrid. Se trata del subteniente Robles, miembro del Cuerpo de la Guardia Civil en la reserva. No sólo es un policía con una hoja de servicio brillante. Se trata también de quien fuera el mentor del sargento Rubén Bevilacqua.

Sí, es el mismo Bevilacqua que protagoniza junto con Virginia Chamorro las novelas negras más populares de la literatura española y, por supuesto, este es el comienzo del libro más reciente de Lorenzo Silva, La marca del meridiano, con el que ganó el Premio Planeta el año pasado. La trama -que está escrita tanto para los fanáticos de la pareja de detectives como para quienes apenas les conocen-, no cesa de complicarse y los llevará hasta Cataluña, donde se encontrarán no solamente con los tentáculos del crimen organizado europeo, sino con los vestigios del pasado.

Sobre las características del género en el mundo contemporáneo y sobre esta novela conversó por teléfono el autor que recuerda con cariño a Caracas, donde estuvo en 2012 para el Festival de la Lectura de Chacao.

-¿Qué diferencia La marca del meridiano de otras novelas de Bevilacqua y Chamorro?

-En la novela hay una historia doble. Mientras el detective investiga los tentáculos de la delincuencia organizada, se abre su drama personal pues el muerto con el que se inicia la novela es alguien con quien trabajó. El viaje al interior se refuerza por un cambio de espacio, por un regreso a la Barcelona de su juventud.

-En otras entrevistas señaló que la novela negra florece en épocas de crisis, pero también es cierto que este género está en boga desde el siglo XIX, digamos Arthur Conan Doyle. ¿Qué ofrecen las crisis y los escritores del siglo XXI a este género?

-La crisis que estamos viviendo ahora es mucho más compleja que aquella de la década de los años treinta del siglo XX, que fue la que auspició el florecimiento de la novela negra estadounidense. En estos tiempos, la información fluye mucho más y de forma acelerada y todos somos inmediatamente conscientes de lo que pasa en cualquier parte del mundo. La percepción que tiene el ciudadano del siglo XXI de su momento es mucho más compleja que aquella que tenían en los años treinta.

-¿Cómo reforma esto el trabajo del escritor?

-Nos lleva a cambiar el enfoque, así que el protagonista de las novelas negras de hoy es el detective privado: el personaje al margen del sistema que lanza una mirada crítica sobre el entramado de la realidad. En mis obras los personajes viven paradojas; están inscritos dentro del sistema en el que trabajan, en la organización social y en la ley instauradas en su sociedad y tienen que aprender a negociar con eso.

-¿Cómo influyen los medios de comunicación en esta época interconectada a la que se refiere?

-Hay un aspecto curioso que he podido comprobar en varios países, incluso en Venezuela: el protagonismo que tienen en el género policial los periodistas o quienes lo fueron. Esto crea viajes de ida y de vuelta a propósito de las historias. Muchos reporteros comienzan a escribir al hacer crónicas de sucesos y luego saltan al impreso. Yo empecé haciendo novela negra y pronto me invitaron a trabajar en diarios. Hay un diálogo permanente entre literatura y periodismo que te obliga también a tener muy claras las diferencias. Cuando escribo una novela criminal sé que soy muy libre e intento partir de una cierta similitud. Cuando escribo un reportaje procuro recordar que me debo a la fuente y los hechos. A veces no se tienen claras estas diferencias. En esa literatura a veces se tira por un camino muy periodístico, pero uno debería tratar de trascender.

Vida de escritor

Hace más de una década que Lorenzo Silva abandonó su carrera como abogado y se dedicó a las letras. Aunque ha publicado libros en varios géneros, el autor nacido en Madrid en 1966 es más popular por la serie policíaca protagonizada por los guardias civiles llamados Virginia Chamorro y Rubén Bevilacqua, que comenzó con El lejano país de los estanques (Premio Ojo Crítico 1998) y continuó con El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La niebla y la doncella (2002) y Nadie vale más que otro (2004), entre otros. La primera obra que publicó es La sustancia interior (1996).