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Ricardo Ramírez Requena refleja el caos de la realidad

Constancia de la lluvia ganó el Concurso Transgenérico 2014 | Foto ALEXANDRA BLANCO

Constancia de la lluvia ganó el Concurso Transgenérico 2014 | Foto ALEXANDRA BLANCO

El escritor presentará el sábado Constancia de la lluvia, el diario con el que ganó el Concurso Transgenérico 2014

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Ricardo Ramírez Requena tiene tres meses como gerente de la librería Alejandría, en Paseo Las Mercedes. Hace pocas semanas una cliente le preguntó por Constancia de la lluvia, del que es autor. Fue una situación extraña, que resolvió sin problemas, porque la obra aún no había llegado a los anaqueles del local.

Le gusta mantener la distancia, pero si la mujer hubiera preguntado su opinión sobre el libro, sin duda se hubiera identificado como el responsable de esas líneas. “Recomendar un diario es difícil porque se sustenta en el prestigio de quien lo escribió en la mayoría de los casos, por eso querría saber si le interesan los temas que trato”, dice en referencia a su enfermedad, la situación del país, la emigración de los jóvenes, el mundo cultural y su experiencia como profesor universitario.

“Lo comencé poco después de que me diagnosticaran la enfermedad de Crohn. Fue una intensificación de la conciencia. Es el diario de un venezolano en estos momentos”, señala sobre el libro que ganó el Concurso Transgenérico 2014 que otorga la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana. Será presentado el sábado en la librería Lugar Común.

Le confirmaron el padecimiento el 11 de abril de 2013, en vísperas de las elecciones presidenciales. Enterarse de lo que ocurría en su cuerpo fue un detonante para empezar a publicar. “Sentí que era el momento de moverse”, afirma el autor del poemario Maneras de irse (2014).

“La docencia me fatiga, va agotándome. Pero empiezo a hablar y la palabra va desgranando su propia representación. Eso tendré que mantenerlo, en todos los planos, de aquí en adelante: la representación de estar sano”, escribió en las anotaciones de ese día.

No fueron días fáciles, ni en lo personal y mucho menos en lo colectivo. La polarización entonces se exacerbaba por los resultados electorales, que favorecieron a Nicolás Maduro. En las calles el hervidero era latente y pronosticar un futuro era cada vez más enrevesado.

En la primera mitad del libro, los textos de Ramírez Requena son intercalados con los de Ismael Da Silva, un personaje ficticio que Ana Teresa Torres considera es el autor en un tiempo distópico. “De manera sarcástica hablo de un mundo postapocalíptico, que recuerda el país que vivimos”, indica el poeta. “Todos presuponen que en el resto del planeta las cosas son exactamente iguales”, escribe el álter ego sobre el lugar en el que sobrevive.

Las anotaciones de la obra terminan en enero de 2014. El último día del año anterior, Ramírez Requena cruzó los dedos y pidió a los dioses ser compasivos. ¿Lo han sido desde entonces? “En lo personal, sí. Tuve buenos médicos, salí bien de la operación y conseguí los medicamentos que necesitaba. En lo colectivo, no. Los dioses no fueron piadosos”.

Educación para el exilio. El autor es profesor en la Escuela de Letras de la UCV. En las páginas de Constancia de la lluvia hay una preocupación que destaca: la percepción de las inquietudes de sus estudiantes. Se pregunta por la pertinencia de una educación para personas que piensan en emigrar. “Estamos educando para el exilio”. Ahora, con estudios recientes que remarcan el fenómeno de la diáspora, se exacerba más la pertinencia de la discusión.

En el diario asoma la duda sobre el tema. Lo que podría ser una opción para él y su esposa, Blanca. “Tenemos trabajo y casa propia. Alrededor hay un inmenso desierto, pero en términos personales nos va bien. Además, estamos rozando los cuarenta años. Sin embargo, uno nunca sabe, este país cambia mucho”, afirma. 

Constancia de la lluvia
Librería Lugar Común
Sábado, 7:00 pm