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El Rey del Pop y no el freak

Spike Lee presentó un documental conmemorativo de los 25 años de Bad | Reuters

Spike Lee presentó un documental conmemorativo de los 25 años de Bad | Reuters

Al disco, editado el 31 de agosto de 1987, le correspondió la difícil tarea de aproximarse al público justo después del lanzamiento de Thriller, el álbum más exitoso de Michael Jackson y también el más vendido de la historia

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Son muchos los críticos en Europa y Estados Unidos que esperan más y más revelaciones sobre la personalidad oscura de Michael Jackson. Pero su sexualidad, sus tormentos, sus excentricidades y la causa de la decoloración de su piel no fueron los temas que abordó Spike Lee. El cineasta, firme activista contra el racismo en su país, se concentró en su amigo, ese tal Michael Joseph Jackson nacido en Gary, Indiana, que cambió la industria musical para siempre.

Lee se metió en una máquina del tiempo y salió de ella a mediados de los años ochenta, cuando el artista y Quincy Jones, con quien había trabajado en sus dos primeros álbumes como solista, afrontaban un reto que nadie había afrontado antes: debían producir un disco que preservara el frenesí que había dejado su antecesor, Thriller, con el que Jackson dejó atrás sus raíces, mutó y se convirtió en leyenda.

Bad 25 reúne los testimonios de colaboradores, artistas y amigos que lo rodearon mientras gestaba la obra. Implicó bajarlo del pedestal y someterlo a análisis, pero siempre con la aproximación de un melómano y no desde la mirada perversa del amarillismo.

El realizador, que presentó el filme en el Festival de Venecia, mostró imágenes de un concierto que se realizó en Wembley, Londres. El video registró su performance en el pico de la gira, que fue la primera a gran escala y en la que dio 123 conciertos frente a más de 4 millones de fans. Cinco sencillos promocionales del álbum llegaron de manera consecutiva al primer lugar de ventas en Estados Unidos y en otros mercados. Eran los días en los que el Rey del Pop sonreía desde su trono.

1. “I Just Can’t Stop Loving You”

No fue Aretha, ni Barbra ni Whitney

Musicalmente Michael Jackson no buscó colores más allá de aquellos que le permitió su propia paleta en Thriller (1982), lo que sí hizo posteriormente cuando llegó el momento de Dangerous (1991). Coros en tonos agudos y por encima de las estrofas, sintetizadores utilizados con lógica, cierta estética minimalista y bases electrónicas combinadas con instrumentos acústicos. Fueron pequeños detalles en el soporte rítmico y gran calidad en las melodías lo que le permitió avanzar. Pretendía hacer un dueto con Aretha Franklin, Whitney Houston o Barbra Streisand, pero fueron descartadas porque, en algunos casos, las agendas no coincidieron y el cronograma de actividades para culminar las sesiones era estricto. Así que, aunque en varios shows la cantó con la entonces joven Sheryl Crow, la grabó con su colaboradora Siedah Garrett. Esa balada, de la que también se hicieron versiones en español (“Todo mi amor eres tú”) y en francés (“Je ne veux pas la fin de nous”), fue la primera en una histórica seguidilla. Nadie había –ni ha– logrado semejante proeza. 

2. “Bad”

Desde el lente de Martin Scorsese

La que tituló y abrió el disco llegó a las emisoras radiales el 7 de septiembre de 1987, acompañada por un videoclip que dirigió Martin Scorsese –una de las voces del documental de Spike Lee– inspirado en West Side Story. Fue uno de los primeros demos que Jackson le entregó a Jones cuando el álbum estaba apenas en etapa de preproducción. Conviene resaltar el hecho de que el artista compuso para Bad 9 de los 11 temas que quedaron en la mezcla final, a diferencia de Thriller, en el que aportó 4 de las 9 pistas, y de Off the Wall (1979), su disco debut tras su etapa con los Jackson 5, en el que dejó sólo 3 piezas. La canción, con ese beat amenazante y agresivo –perfecto para coreografías–, se coló de inmediato en el repertorio de sus presentaciones en directo, incluso en esas que se disponía a realizar en el O2 Arena de Londres cuando murió. Los preparativos, que incluían el tema como parte de un remix con otros como “They Don’t Care About Us”, quedaron registrados en This Is It, el documental con tras cámaras de los ensayos.

3. “The Way You Make Me Feel”

Seducción en forma de baile y canto

La magia de Jackson, en muchas ocasiones, habita en el empaque completo: el concepto que encierran el vestuario, los escenarios, las letras y los movimientos. Sus innovaciones están tan incrustadas en la conciencia de sus contemporáneos que cuesta separar los elementos y ver los cambios objetivamente. “The Way You Make Me Feel” es una de las canciones pop más pegajosas que se han escrito y algunas veces, entre tantos hits –y desvaríos–, pasa desapercibida. El sencillo publicado el 9 de noviembre de 1987 llegó atado a un videoclip de Joe Pytka, protagonizado por el ídolo y la modelo Tatiana Thumbtzen. En él, Jackson la sigue como un simpático acosador por calles oscuras. Le flirtea, le baila y le canta hasta que obtiene la primera sonrisa. Con ese performance, el Rey del Pop actuó en la ceremonia de entrega de los premios Grammy de 1988, en los que Bad había ganado sólo dos galardones el año anterior, uno de ellos por Mejor Ingeniería de Grabación. En ese aspecto, el disco se distanció de Thriller, que se llevó ocho gramófonos.

4. “Man in the Mirror”

La introspección en el estrellato

Curiosamente una del par de canciones incluidas en Bad que no fueron de la autoría de Michael Jackson es de las más asociadas a su vida personal. Es su himno. En el documental de Spike Lee se cuenta que Siedah Garrett, la misma con la que interpretó “I Just Can’t Stop Loving You”, escribió la mitad del tema en 15 minutos y llamó a Quincy Jones un viernes para mostrárselo. Ese mismo día se lo llevó, a pesar de que le habían pedido que esperara hasta el lunes. El productor se comunicó con ella y le dijo que “Man in the Mirror” era la mejor canción pop que había tenido en sus manos en los últimos 10 años. En los días siguientes, Garrett y Glen Ballard culminaron la pieza y Jones hizo los arreglos necesarios para ajustarla a Jackson, quien utilizó el hit para cerrar los shows en 2 de sus giras mundiales. El videoclip fue una variante, porque el cantante alterna su imagen con la de líderes mundiales. Más bien, decidió hacer de él una campaña de la lucha por el respeto de los derechos humanos.

5. “Dirty Diana”

La plataforma de los guitarristas

Jackson lanzó la potente “Smooth Criminal” (5 de octubre de 1988) y la reveladora “Leave Me Alone” (13 de febrero de 1989), cuyo video le permitió ganar otro Grammy. Pero ninguna escaló hasta el tope de la popularidad, a pesar de que hasta hoy –especialmente la primera– siguen teniendo impacto. Antes el ídolo había lanzado “Dirty Diana”, un tema con matices de rock que fue publicado el 18 de abril de 1988. El intérprete no era amigo de categorías musicales. No le importaba de dónde venían los instrumentistas siempre que lograran el sonido deseado. Desde Thriller, cuando invitó a Eddie van Halen para que trabajara en “Beat It”, comenzó el desfile de extraordinarios guitarristas por sus discos. En el caso de Dangerous, le tocó a Slash, quien grabó en “Black or White” y en “Give In to Me”. Luego, Invincible (2001) incluyó una colaboración de Santana que pasó por debajo de la mesa. Pero, volviendo a Bad, quien brilló fue Steve Stevens, miembro de la banda de Billy Idol, que dejó algo de su efectismo con el instrumento en la grabación. Por recomendación de Quincy Jones, tocó en varias pistas, entre ellas “Smooth Criminal”, pero destacó principalmente por sus solos en “Dirty Diana”. Años después el propio Stevens contó que creyó que se trataba de una broma cuando lo llamaron para invitarlo al estudio. También reveló que el día siguiente a la publicación del videoclip en MTV fue el día en el que más firmó autógrafos en su vida. La otra colaboración notoria del álbum fue de Stevie Wonder, quien participó en “Just Good Friends”.