• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Reflexión y tolerancia: el llamado de la cultura

Elías Pino Iturrieta | Foto: Alexandra Blanco

Elías Pino Iturrieta | Foto: Alexandra Blanco

Como el país, divididos. Así se expresan los hacedores de cultura hoy, cuando Venezuela amaneció sin Hugo Rafael Chávez Frías. Como muchos en el país, hay quienes celebran su gestión, su atención, su liderazgo. Otros dicen que van a recordarlo como el Presidente que dividió al sector, que censuró, que cerró puertas. Pero si hay algo en común es el deseo de comenzar a construir, de pasar la página, de entender que se ha cerrado un capítulo de la historia contemporánea de Venezuela sobre el que hay que reflexionar. Y todos juntos avanzar hacia la paz

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Gisela Kozak Rovero

Escritora. Profesora de la UCV

“Durante la era Chávez se creó un nuevo relato de la nación venezolana. Una parte importante de la población comenzó a verse de una forma radicalmente distinta a como lo hacía 15 años atrás. Su gobierno auspició un crecimiento enorme de la inherencia del Estado en el sector cultural y, si bien esto puede verse como una ventaja al aumentar la infraestructura del sector, esto se tradujo en una nefasta partidización de la gestión cultural como nunca se había visto en Venezuela”.

Elías Pino Iturrieta

Historiador

“Chávez fue un mandatario presente en términos redondos en la vida venezolana. En la historia contemporánea del país no hubo otro presidente como él, por lo prolongado de su mandato y por su omnipresencia mediática. De allí las incógnitas que se abren para el futuro. Estamos ante una despedida que no es común y requiere reflexión. La historia no se ha terminado, simplemente se ha cerrado un capítulo trascendental. Por fortuna, hay un conjunto de leyes y una democracia antigua que servirán para sortear los obstáculos”.

Horacio Blanco

Cantante de Desorden Público

“Qué puedo decir… Es un momento muy raro. Creo que, al igual que cualquier venezolano, lo que quisiera es que una vez que se supere el luto por la muerte Hugo Chávez nos relajemos como sociedad, que podamos trabajar juntos, que se baje un poco el pleito y la intolerancia. Creo que no hay nadie que no comparta ese feeling, que encontremos un poco de paz y pa’lante”.

Daniela Alvarado

Actriz

“Creo que es el cierre de un ciclo de mucho odio, de rabia, de frustraciones, de mucha negatividad…No tengo ni idea de lo que pueda pasar, me da miedo, el Presidente no está, era una persona que arrastraba mucha gente, lo adoraban, lo amaban, atraía cariño. Es muy difícil, muy duro. Tenemos que estar preparados para cualquier cosa. Honestamente, espero que unos y otros, los que lo querían y los que no, se queden tranquilos. Que quienes lo aman le rindan tributo y los que no, que se queden en calma. Ya no hay más nada que decir, es suficiente”

Román Chalbaud

Cineasta

“Me siento terrible, no tengo palabras… Estoy demasiado conmocionado, pero hay que seguir adelante, luchando, cada uno con sus ideales. La paz es lo más importante y tenemos que respetarnos los unos a los otros. En mi familia ha habido gente de todos los partidos y lo importante es la tolerancia, porque lo contrario es provocar una guerra civil. El Presidente dejó un gran legado con el apoyo de la creación de la Villa del Cine y de la distribuidora Amazonia Films, con la ampliación de Unearte… Son cosas que mucha gente ha tratado de negar, pero la historia hablará por sí sola”.

Héctor Manrique

Actor. Director del Grupo Actoral 80

“Siento un vacío. Es la sensación que tengo desde que me enteré. Hugo Chávez fue una figura admirable en muchos sentidos. Fue un contendor extraordinario, sin lugar a dudas. Ojalá ahora volvamos a ser uno solo. Ese es mi mayor deseo. Que los venezolanos nos volvamos a abrazar. Es la mayor demostración cultural que podemos hacer. Lamentablemente, desde el Ministerio de Cultura, durante la gestión de Farruco Sesto, hubo una enorme agresión a los creadores, un norme desprecio, autocensura. Espacios fueron vetados a personalidades de la cultura. Todo se pintó en blanco y negro”.

Zhandra Rodríguez

Directora del Ballet Nuevo Mundo

“Estoy destrozada. Desde la madrugada estaba llorando porque soñaba con Hugo Chávez y con todo lo que se venía, con todo lo que está pasando. No puedo ni hablar. Estoy demasiado golpeada. No sé qué vendrá ahora. Para mí estos años de su gestión fueron gloriosos y para toda la cultura popular también, porque se les dio cabida a quienes nunca habían tenido oportunidades. Todos los invisibles pudieron tener un lugar en la sociedad, en los espacios rehabilitados. Y para la danza también se abrieron muchas puertas”.

Diana Volpe

Actriz. Directora de Hebu Teatro

“Creo que durante estos años hubo una necesidad de llevar el teatro a todas partes. Eso se reflejó en el rescate de los grandes teatros del centro. No sé si sucedió lo mismo en el interior. Pero el Centro Nacional de Teatro hizo acuerdos. Eso tampoco es nuevo. Por otra parte los subsidios fueron suspendidos a los grupos que no eran afectos. Ahorita veo mucho llamado a la paz y me pregunto de qué se trata. Estamos claros que hay una Constitución que respetar. Pero más allá de la política, me preocupa la economía, pienso que está muy grave, es lo que más vamos a sentir en los tiempos por venir”.

Rolando Peña

Artista plástico

“Si lo ponemos en una balanza, lo negativo de este período fue demasiado notorio en comparación con lo positivo de lo que hizo este señor. Debo ser sincero. En relación con las artes plásticas hubo un descalabro, sufrieron enormemente los museos, los coartaron de manera muy evidente. Pienso que se impuso una línea muy politizada. Ahora, si quiero ser justo, creo que hubo un auge interesante en el cine, porque hemos visto películas interesantes que se hicieron durante este gobierno”.

Ocarina Castillo

Antropóloga. Profesora de la UCV

“Hoy debemos ver que desde el punto de vista cultural y simbólico es un momento complejo. Es importante observar ese vínculo entrañable que una parte de los venezolanos estableció con él, que tiene relación con la oportunidad que les brindó para sentirse reconocidos; es un elemento que nos tiene que hacer pensar no sólo sobre lo cultural, sino también sobre lo político y lo antropológico. Tenemos que pensar en la necesidad de reconciliar posiciones y recuperar espacios para el libre ejercicio de pensamiento”.