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El Oscar sirvió de terapia para cineastas y actores

El director mexicano dedicó el triunfo a <i>Birdman</i> a sus compatriotas / AFP

El director mexicano dedicó el triunfo a Birdman a sus compatriotas / AFP

Alejandro González Iñárritu, Patricia Arquette, John Legend y Graham Moore enviaron mensajes reivindicativos, de respeto a los derechos humanos, en sus respectivos discursos al recibir la estatuilla dorada 

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A Sean Penn le correspondió anunciar el nombre más esperado de la ceremonia del domingo. Al abrir el sobre, hizo una larga pausa y antes de decir que la película ganadora era Birdman soltó la frase: “¿Quién le dio la green card a este hijo de perra?”.

El actor se refería a la nacionalidad del director Alejandro González Iñárritu. Lo que empezó como una broma se transformó en una morisqueta en las redes sociales. El término “green card” y el nombre Sean Penn se convirtieron en tendencia mundial al finalizar la gala, en repudio al desafortunado comentario que fue tildado de racista.

Para el cineasta mexicano, sin embargo, se trató de una simple broma de un amigo cercano. Se conocen desde 2003 cuando filmaron 21 gramos. El mal chiste no le hizo sombra al discurso de González Iñárritu al momento de recibir la estatuilla a la Mejor Película, quien dedicó el triunfo a sus compatriotas. “Aquellos que viven en México, rezo para que podamos construir el gobierno que nos merecemos. Y a los mexicanos que vivimos aquí, que son parte de la última generación de inmigrantes, rezo para que los traten con la misma dignidad y respeto que los que vinieron antes y construyeron esta increíble nación de inmigrantes”, dijo el director.

Pero ese no fue el único discurso con espíritu reivindicativo que hubo el domingo en la noche. Patricia Arquette abogó por los derechos de las mujeres en Estados Unidos, por la igualdad en sus salarios, lo que desató una ovación dentro del Teatro Dolby de Los Ángeles, en especial de Meryl Streep, quien se levantó de inmediato de su asiento para aplaudir eufóricamente.  

El escritor Graham Moore al recibir el premio a Mejor Guión Adaptado por El código Enigma confesó que intentó suicidarse a los 16 años de edad porque se sentía diferente. “Quiero que este momento sirva para ese joven de allá afuera que se siente raro, que no encaja en ningún lugar. Permanece raro, permanece diferente, y cuando llegue tu turno y estés sobre este escenario transmite el mismo mensaje”, manifestó.

El músico John Legend también aprovechó su momento frente al micrófono para pedir por los derechos de la comunidad negra en Estados Unidos. Se llevó el Oscar a Mejor Canción, el único premio que recibió Selma.

Aburrido descenso. A Neil Patrick Harris, presentador de esta 87º entrega de los premios de la Academia, no le fue muy bien el domingo. El comediante comenzó con gran fuerza su tarea de maestro de ceremonias al protagonizar un número musical en tono de parodia sobre la industria. Anna Kendrick se vistió de Cenicienta y lo acompañó sobre el escenario, donde también apareció Jack Black. Un opening de lujo.

La actuación de Harris fue perdiendo energía a medida que transcurrían las horas. Ni siquiera cuando salió en interiores al escenario, haciendo alusión a una de las escenas clave de Birdman, pudo levantar la ceremonia. Los números de rating lo demuestran: la gala del Oscar fue vista en la cadena ABC por 36,6 millones de personas en Estados Unidos. Esto significó 16% menos de espectadores que la transmisión del año pasado a cargo de la comediante Ellen DeGeneres, según datos divulgados por la consultora Nielsen. Es la gala de la Academia menos vista en los últimos 7 años.

El espectáculo fue demasiado largo, duró 40 minutos más que en 2014, algo que también pudo haber influido en el descenso de audiencia. A esto se le suma el poco interés de los espectadores por las principales películas nominadas, que no registraron grandes números de taquilla.

La presentación de Lady Gaga fue magnífica e inesperada. Envuelta en la esencia clásica de La novicia rebelde demostró las cualidades vocales aprendidas en Juilliard y hasta recibió la felicitación de la propia Julie Andrews.  

El triunfo de Birdman significó también la derrota de Boyhood, la otra gran favorita de la noche. Al final, volvió a repetir un mexicano como Mejor Director, distinción que el año pasado recayó sobre Alfonso Cuarón. Una categoría que no ha ganado ningún cineasta estadounidense desde 2010.

CIFRA
36,6 millones de personas siguieron la gala del Oscar el domingo en la noche en Estados Unidos, 16% menos que en 2014