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Amigos para siempre

Amigos para siempre

La amistad entrañable de un inmigrante africano, interpretado por Omar Sy, hace que un erudito cuadripléjico francés (François Cluzet) redescubra hasta sus zonas erógenas en Amigos para siempre

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La segunda película más taquillera de la historia de Francia no es demasiado “francesa” (al menos según el prejuicio que tenemos del cine de ese país) y es una de esas que profundizan el barranco entre el crítico especializado y el espectador iniciado.

El primero verá en Amigos para siempre (Intouchables en su idioma original, de 2011) un filme divertido, bien ejecutado y actuado, pero no excepcional, similar a algo que ya ha visto. Javier Ocaña, en las páginas de El País de España, dijo que es una merengada de Conduciendo a Miss Daisy, Perfume de mujer y El discurso del rey. El segundo podría toparse con una lección de vida entrañable: de cómo dos seres egoístas consigo mismos, un cuadripléjico rico (paralizado del cuello a los pies) que escucha a Berlioz y cita a Apollinaire en sus cartas a amantes platónicas y un inmigrante africano con antecedentes de delincuencia, cuerpo de futbolista que juega en el mediocampo de contención y gusto por Earth, Wind & Fire y Kool & the Gang, sacan lo mejor el uno del otro.

De entrada, Amigos para siempre tiene las de perder ante el crítico descreído: está dirigido a cuatro manos por dos cineastas semidesconocidos (Olivier Nakache y Éric Toledano) y comienza con el cartelito “inspirado en una historia real” (la de Philippe Pozzo di Borgo y su asistente Abdel Sellou, contada en un documental de 2004 de Nakache y Toledano), que generalmente sirve sólo para que los ingenuos no pierdan la fe.

En el otro plato de la balanza, los protagonistas no son Fulano y Mengano: François Cluzet, a los 57 años de edad recién cumplidos, ya se erige como uno de los actores más importantes de la historia del cine francés, con 9 candidaturas a los Premios César (equivalente al Oscar), y Omar Sy, de origen senegalés y mauritano, un comediante extremadamente popular en el dominio del croissant. Cluzet puso una actuación en la que sólo se valió de sus ojos: el personaje de Philippe, un cuadripléjico que, harto de lástima, elige a un compañero sin piedad. Sy, en el papel del asistente personal Driss, toda su sabrosura, carisma y sexualidad salvaje, si vale el lugar común para un africano enorme y grácil.

Los personajes femeninos son satelitales, pero al igual que todo en el filme, interpretados de manera canónica y cálida por actrices como la pelirroja Audrey Fleurot como Magalie (la imaginación más perversa difícilmente se contendrá cuando comparta un fotograma con Omar Sy) y la experimentada Anne Le Ny como Yvonne. En la encrucijada histórica que atraviesa Europa, no es difícil encontrar paralelismos en Philippe, símbolo de una tradición envejecida y esclerótica, y Driss, la revitalización que llega de la periferia con un uniforme de desesperación.

Para amantes de datos: sólo dos filmes han tenido mejor taquilla en la historia de Francia, Titanic y Bienvenue Chez les Ch'tis (Bienvenidos al Norte), una comedia de 2008. Omar Sy ganó el César como Mejor Actor. Amigos para siempre fue elegida el supremo acontecimiento cultural francés de 2011 en una encuesta organizada por la industria del entretenimiento. Harvey Weinstein tiene los derechos de la versión de Hollywood: Paul Feig (Damas en guerra) será el director, Colin Firth el cuadripléjico y suenan Chris Rock o Jamie Foxx para el asistente negro.

Amigos para siempre
(Intouchables)
Comedia y drama. Francia, 2011
Guión y dirección: Olivier Nakache, Eric Toledano
Circuitos Cinex y Cines Unidos
No habrá funciones el domingo 7 de octubre