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El Nobel a Alice Munro elevó el cuento a un género mayor

Munro fue finalista en 2011 del Premio Príncipe de Asturias / Foto AP

Munro fue finalista en 2011 del Premio Príncipe de Asturias / Foto AP

Los relatos de la autora, identificados como realismo psicológico, son comparados con los de Chéjov

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Nacida en Ontario en el seno de una familia de granjeros emigrados de Escocia en el año 1931, cuando esa localidad no era más que un pueblo, Alice Munro no aspiró nunca a ser algo más que un ama de casa. Y ayer supo que había ganado el Premio Nobel de Literatura, nada menos que por ser una renovadora en lo formal y en lo psicológico de un género casi siempre desdeñado: el relato corto.

Es la primera canadiense que gana el premio, aparte del autor estadounidense nacido en Canadá Saul Bellow. Además del Nobel –valorado en 1,2 millones de dólares–, Munro ha recibido otros galardones como el el National Book Critics Circle Award y el Man Booker International Prize. En 2011 fue una de los tres finalistas al Premio Príncipe de Asturias de las Letras junto con Ian McEwan y Leonard Cohen, que finalmente lo ganó.

En las redes sociales le llovieron felicitaciones y la prensa anglosajona se preguntaba ayer si el cuento como género literario estaba entrando en una edad dorada, pues en la última década el Nobel se le concedió principalmente a poetas o novelistas. Hablando con la Canadian Broadcasting Corporation en la madrugada, cuando supo del galardón, la autora a quien comparan con Antón Chéjov dijo que esperaba que este premio ayudara a “que la gente vea en el relato corto una forma artística importante, no solo como algo con lo que se juega hasta que se escribe una novela”.

La Academia Sueca describió a la autora de 82 años de edad como una “maestra de la narración breve contemporánea”, un género al que rara vez se le ha adjudicado este premio. En un comunicado difundido por su publicista, Munro dijo alegrarse particularmente por su país: “Estoy feliz de que esto traiga más atención sobre la literatura de Canadá”.


De vida y obra. La escritora viene de una familia presbiteriana, la cual le enseñó que lo peor que podía pasarle a una mujer de pueblo era pensar que era inteligente o llamar la atención, por lo cual muchos de los personajes femeninos de sus historias son castigados cuando se comportan de manera individualista.

Munro no pudo terminar la universidad porque se casó con su primer esposo –con quien montó una librería– y tuvo tres hijos. Y si esta autora ha escrito fundamentalmente cuentos es porque buena parte de su obra la escribió durante el tiempo que le dejaba la hora de la siesta de los niños. Fue así como se dio cuenta, al decir del escritor español Antonio Muñoz Molina, que prefería la vocación de las letras a la maternidad, por lo cual siempre afrontó su vocación con sentimientos de culpabilidad.

“No fue el trabajo de la casa o los niños los que me deprimieron. Fue esa regla abierta por la cual una mujer que intentara hacer cualquier cosa tan extraña como escribir era aparentemente negligente”, dijo Munro hace un año en una entrevista con The New Yorker –donde es colaboradora– acerca de su más reciente libro, Mi vida querida, que incluye tres breves piezas autobiográficas.


Para leer. A pesar de escribir sobre personajes cotidianos y construir argumentos con ritmo pausado, los lectores tienden a engancharse con pequeños giros inquietantes de la trama.

En la patria de la Ñ empezó a difundirse su literatura con Secreto a voces (1994) y El amor de una mujer generosa, libro por el que recibió el Giller Prize en 1998, galardón que también se le adjudicó en 2004 por su novela Escapada, llevada al cine por Jane Campion. Ayer, en la Feria del Libro de Frankfurt, la editora de Lumen, Silvia Querini, que tiene los derechos en español para la obra de Munro, definió su literatura como un universo que muestra “la complejidad que está hirviendo debajo de la aparente banalidad”.

Querini comparó a Munro con Borges y dijo que había luchado nueve años por obtener los derechos de sus obras: “Si tuviera que ilustrar el catálogo de Lumen con una sola imagen, esa imagen tendría que ser la foto de Alice Munro, pues refleja el mundo que le quiero mostrar a mis lectores cuando edito libros”.


El Dato

Lumen ha publicado de Alice Munro las obras Demasiada felicidad (2010), La vida de las mujeres (2011) y Mi vida querida (2013). En Venezuela es muy difícil encontrar sus libros por las dificultades para obtener divisas y la salida de Random House, que distribuía Lumen en el país. Muchoslibros.com ofrece la opción de comprar en e-book su trabajo más reciente y en algunas librerías se pueden conseguir sus primeros cuentos.