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Nikkei abre el año del documental en Venezuela

Documental <i>Nikkei</i>

Documental Nikkei

El próximo mes llegarán a las salas de cine Sabino vive de Carlos Azpúrua, Massiani de Manuel Guzmán y Lo primero es la tierra de Carlos Brito

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"Nikkei" es una palabra que se utiliza para identificar a los emigrantes de origen japonés. El término es muy popular en Perú, por la maravillosa propuesta gastronómica que nació de la fusión culinaria entre ambos países.

Kaori Flores Yonekuna desconocía su significado. Fue mientras reunía información para su primera película que se topó con la expresión. La joven cineasta decidió de inmediato que ese sería el nombre y el espíritu de su documental. En sus venas también corre la sangre japonesa de tercera generación.

La historia de Nikkei es una detallada expedición sobre las razones que llevaron a los asiáticos a emigrar a América Latina a principios del siglo XX. El filme también es un relato en primera persona de Kaori Flores.

El documental comienza con un viaje por las calles de Japón, siguiendo el rastro que dejaron los abuelos maternos de la directora. En esta cruzada se encuentra con testimonios de personajes anónimos, quienes desempolvan recuerdos para reconstruir la vida de sus ancestros, que es la suya. La travesía la lleva de Japón a Perú, donde llegaron muchos inmigrantes asiáticos, quienes fueron esclavizados en haciendas durante varias décadas. En tiempos de la II Guerra Mundial, la familia Yonekuna decidió mudarse y terminó en San Antonio del Táchira, donde se asentó finalmente.  

“Nikkei es un término creado por los mismos nikkei, como una forma de identidad de toda la diáspora”, indica la realizadora. “El significado de la expresión se construye a partir lo que sabemos de nosotros mismos. Creo que debemos aceptar que nuestros pueblos, identidades y culturas serán siempre permeables, con características muy propias pero que a su vez se comparten con otras. Así es Latinoamérica, un continente con muchos países por dentro. Ser nikkei es ser un latinoamericano más”.

El documental invita a indagar sobre un tema casi ignorado en la cinematografía de la región. Aborda la esclavitud de principios del siglo pasado, las campañas mediáticas y persecutorias durante la II Guerra Mundial, el confinamiento de inmigrantes japoneses en campos de concentración de Estados Unidos y termina con los asentamientos en varios países de América Latina.


Un mes de estrenos. Con Nikkei de Kaori Flores Yonekuna se inicia un año particular para la cinematografía nacional. En 2015 se estrenarán al menos 12 documentales, una buena señal para el género dentro de la industria venezolana.

El próximo mes llegarán a la cartelera tres películas del mismo estilo. La primera es Sabino vive, la pieza de Carlos Azpúrua que se interna en la vida del yukpa Sabino Romero, un luchador indígena asesinado el 3 de marzo de 2013 en la comunidad de Chaktapa de la Sierra de Perijá, en el estado Zulia. La cinta se estrenará el 6 de febrero.

La siguiente semana será para Francisco Massiani, escritor caraqueño de extraordinaria prosa, creador de la novela Piedra de mar, quien vive en el olvido. El documental de Manuel Guzmán intenta reivindicar la figura del novelista, cuentista y dibujante.

El 20 de febrero debutará en cartelera Lo primero es la tierra, cinta de Carlos Brito distribuida por Amazonia y producida por la Villa del Cine.

El calendario de los primeros siete meses de 2015 incluye Vuelo sobre ti, Zapato 3 de Luis Soles; Vamos de Braulio Rodríguez; Ti@s de John Petrizzeli; Fe de chamán de Juan de Dios Ruiz y El silencio de las moscas de Eliézer Arias. El laberinto de lo posible de Wanadi Siso; Madame Cinema de Jonathan Reverón; Renny Ottolina de Mariela Pérez y la película sobre el aniversario de la agrupación C4 Trío también se verán este año.


Mayor apoyo del público en los últimos años. El impulso que se le dará este año a los documentales tiene que ver con varios factores. Existe un creciente interés del público por el género en los últimos años, que se determina por el éxito de películas como Tiempos de dictadura de Carlos Oteyza, que fue visto por 165.000 personas, y Fuera del aire de Luis Chataing, que hasta la fecha supera los 260.000 espectadores y se ubica como el documental más taquillero en el cine nacional.

Rodrigo Llamozas, especialista en el área y director de Cameo, señala que en Venezuela siempre se han filmado documentales, pero pocos llegaban a la cartelera. “Sin embargo, la política del CNAC ahora obliga a cumplir la Ley de Cine, que dice que toda película tiene que ser estrenada en salas comerciales. También ha habido una suerte de resurgir del género y por eso este año se verán entre 8 y 15 documentales en la pantalla”.