• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Nicole Kidman intenta calmar a la crítica en Cannes

Nicole Kidman en el Festival de Cannes | AFP

Nicole Kidman en el Festival de Cannes | AFP

La cinta Grace de Mónaco ha sido descrita por la prensa internacional como “melodrama idiota” y  como una telenovela

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Luminosa y bella, la australiana Nicole Kidman se convirtió en la estrella de la inauguración del Festival de Cannes con Grace de Mónaco, que ha provocado la cólera de la familia y también de los críticos congregados en este balneario del sur de Francia.

Kidman, que lleva en sus hombros el filme del francés Olivier Dahan, estrenado en Cannes fuera de concurso, trató de apaciguar la tormenta causada en la familia Grimaldi por el filme, afirmando que la cinta está llena “de afecto y amor” e invitándolos a verla.

La familia de Mónaco, que había dado su acuerdo al guión, vio el trailer del largometraje —centrado en seis meses en la vida de Grace Kelly, que abandonó el cine para convertirse en esposa del príncipe Raniero III—lo calificó de “farsa”.

En una conferencia de prensa en el Palacio de Festivales, tras el primer pase de la película —donde se escucharon silbidos y se notó la frialdad de los asistentes— Kidman expresó su tristeza por la polémica, reiterando que había sido hecha “con mucho afecto”.

“Me siento triste porque el filme no tiene ninguna maldad hacia la familia o hacia Grace”, resaltó la actriz. “Pero si vieran el filme, verán que hay mucho afecto hacia sus padres, y hacia la historia de amor entre ellos dos. Y mi actuación fue con amor”, añadió Kidman, horas antes de subir la escalinata con el equipo del filme, entre ellos la española Paz Vega, que interpreta a María Callas, que visitaba Mónaco con el magante griego Aristóteles Onassis, y el británico Tim Roth, que da vida a Raniero.

“Tuve cinco meses para prepararme, y entrar lentamente bajo su piel. Pero era muy importante no sentirme atrapada, sino más bien hallar su esencia. Fue muy bello”, confesó la estrella.

Tanto Kidman como Dahan resaltaron en la rueda de prensa que el filme “no es histórico”, sino que toma “licencias dramáticas” sobre la historia de Grace y Raniero III.

La familia Grimaldi ha dicho que la cinta no tiene nada que ver con la realidad, y que Dahan “ha desvirtuado la historia para sus propios fines comerciales”. Pero Dahan, que se dio a conocer con la galardonada La vida en Rosa sobre la cantante francesa Edith Piaf, respondió a esas acusaciones afirmando que lo que le interesaba no eran los hechos históricos, sino “tocar el corazón”.

“No he querido contar hechos factuales, sino tocar el corazón, sirviéndome de la intuición para retratar lo que podría hacer Grace en tal o tal situación”, afirmó Dahan, recalcando que su filme “no es un encadenamiento de hechos históricos”, aunque el contexto, afirmó, es verídico.

Interrogado también sobre la polémica con el todopoderoso distribuidor Harvey Weinstein, llamado “hacedor de Oscar”, quien le habría reclamado al parecer otra versión de Grace para las salas estadounidenses, Dahan respondió que ese diferendo ya estaba resuelto. “Será esta versión la que saldrá en Estados Unidos, y si hay que hacer algún cambio, lo haremos juntos”, declaró. La expectativa que había creado el filme dio paso sin embargo a cierta desilusión de una parte de los críticos de Cannes. “Es una telenovela”, resumió una periodista italiana. “Cannes abre con un biopic real peor que Diana”, afirmó el diario británico The Guardian, al tiempo que The Daily Telegraph lo calificó de “melodrama idiota”.

La publicación francesa Telerama considera el filme “al borde de la tontería”, y el Hollywood Reporter se pregunta: “¿Cómo es posible hacer un filme aburrido a partir de un historia tan rica en chismes?”.