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Nela Ochoa le devuelve la cachetada al entorno hostil que la rodea

Nela Ochoa reproduce con radiografías la instalación que le robaron el pasado mes de julio | FOTO MANUEL SARDÁ

Nela Ochoa reproduce con radiografías la instalación que le robaron el pasado mes de julio | FOTO MANUEL SARDÁ

El miedo y la delincuencia son temas que están presentes en la muestra, en la que los cuerpos intervenidos por balas son una constante 

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Nela Ochoa asegura que la exposición que inaugurará el domingo es un laboratorio de la utopía. “Por eso se llama Post pretérito. Es un futuro negado. Lo que se pudiera hacer con el conocimiento está limitado porque no se tienen los recursos ni las posibilidades. Nadie me va a dejar a mí intervenir el cromosoma Y para hacer que el hombre sea menos violento”, dice la artista residenciada en Margarita desde hace cinco años.

Le preocupa la agresividad que predomina en el género masculino. Sin embargo, advierte, podría desaparecer. “Es lo que dicen algunos genetistas. Lo ideal sería repararlo con el gen MAOA, del cromosoma X que genera serotonina, vinculado con la tolerancia. La idea no es que desaparezcan los hombres, sino que se vuelvan más gentiles”, señala entre risas. 

Cita como ejemplo el pez beta, criatura de agua dulce conocida por su cólera. Tiene dos ejemplares en la muestra, que estará hasta el 15 de noviembre en La Caja del Centro Cultural Chacao. Uno frente a un espejo, el otro frente a una pared blanca. La idea es ver cómo se comportan.

Recuerda que genéticamente el hombre está diseñado para proteger a su grupo, su entorno. “Actualmente no hay bisontes contra los cuales pelear, pero la violencia ha quedado prendada. Si antes el hombre protegía a su cría, ahora ocurre lo contrario”.

Ochoa fue víctima de un robo en julio. Los ladrones se llevaron tres cajas que contenían casi 30 obras que formarían parte de la exposición, entre ellas varias que contenían su ADN, producto de una prueba genética que se realizó. “Formaban parte de una instalación llamada Desentierro que se montó en la Bienal Barro de América en Sao Paulo en 2001”.

Ante la ausencia de lo llevado, reprodujo el concepto con radiografías. “Ahora se llama Desentierro/País”, indica en alusión a una versión que relaciona con la situación actual de Venezuela. “Un lugar en el que te pueden robar sin saber qué se llevan. Seguro pensaron que en algunas de esas cajas había un televisor de plasma. Los ladrones quedaron grabados en cámaras. Sé que a uno lo agarraron, pero le dieron régimen de presentación”.

En Post pretérito la artista recalca la intervención del cuerpo, pero aquella que no es por decisión propia. Hay radiografías y pinturas de individuos con balas y esquirlas. Algunas datan de los noventa, otras son de este año. Hay figuras baleadas que cuelgan como partes de reses en carnicería y unas que emulan El grito de Edvard Munch intervenidas con rostros de personas horrorizadas por algún hecho terrible de la historia, como las bombas atómicas en Japón. “Uno refleja lo que vive. Así se devuelve la cachetada”.

Post pretérito
Centro Cultural Chacao
Inauguración: Domingo 20 de septiembre
Entrada libre