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Miguel Ferrari: “Mi ego se alimenta con las risas y el llanto del público”

Una pareja divorciada debe buscar la manera de entenderse en beneficio de su hijo de 9 años de edad | Foto Manuel Sardá

Una pareja divorciada debe buscar la manera de entenderse en beneficio de su hijo de 9 años de edad | Foto Manuel Sardá

De mutuo desacuerdo trae de vuelta al país al actor y director luego de ganar dos premios internacionales, entre ellos el Goya

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Miguel Ferrari cruza constantemente el océano Atlántico. Su vida se divide entre Caracas y Madrid. Luego de ganar el Goya 2014 a la Mejor Película Iberoamericana y el premio al Mejor Director en el Long Beach QFilm Festival por su ópera prima Azul y no tan rosa, el también actor regresa al país para apostar por otra de sus grandes pasiones: el teatro.

De mutuo desacuerdo, original del dramaturgo español Fernando López, es la pieza que dirige de viernes a domingo en el Centro Cultural BOD.  Ferrari adquirió los derechos de esta obra en Madrid, ciudad en la que reside. “¡No puedo abandonar mi país por nada. Esté donde esté siempre buscaré la manera de volver porque soy bastante inquieto, y Venezuela es un país con posibilidades en el teatro y en el cine”, señala.

La obra reúne en escena a Ana María Simón y Sócrates Serrano, quienes interpretan a Sandra e Ignacio, una pareja con un hijo a la que se le acabó el amor. La rutina, las infidelidades y el descuido de la relación hicieron que ambos iniciaran una guerra que acabó en divorcio. La responsabilidad de criar a un niño de 9 años de edad es el único motivo que los mantiene unidos, por eso respiran profundo cada quincena, momento en que se reencuentran en el apartamento que compartieron en algún momento.

El director considera que el arte debe crear una conexión entre las obras y la actualidad de la sociedad: “Nunca hay que perder la sintonía con la calle. Los artistas, en general, tienen que estar pendientes de lo que pasa a su alrededor para nutrir el trabajo”. Por esa razón piensa que muchas familias venezolanas se verán reflejadas en De mutuo desacuerdo.

El teatro le dio herramientas, pero el cine siempre fue la meta de Ferrari. “Soy un corredor de distancias largas, nunca tuve prisa por llegar a mi objetivo final. La preparación es básica para lograr las cosas que quieres”, cuenta.

En relación con los galardones obtenidos gracias a la película Azul y no tan rosa dice: “Es maravilloso que reconozcan tu obra con un premio, pero no es algo por lo que he trabajado. Como actor o director busco conectar con las emociones del espectador. Mi ego siempre se alimentará con las risas y el llanto del público”.

Con respecto a las pocas producciones que se están haciendo en televisión, asegura que un artista debe prepararse en todas las áreas. “Los creadores buscaremos la manera de expresar lo que queramos en la plataforma que sea. Por ejemplo, en el cine puedo explorar los temas que quiero sin censura, lo mismo que hago en el teatro, porque es un espacio de libertad donde uno puede darle la vuelta a los planteamientos convencionales”. 

Ferrari trabaja en el guión de su segunda película. “Ya tengo una primera versión de texto. Voy a pulirlo para montar el proyecto y buscar financiamiento. Tocará un tema diferente”. 

De mutuo desacuerdo
Centro Cultural BOD, La Castellana
Viernes, 10:00 pm. Sábado y domingo, 8:00 pm
Entrada: 250 bolívares