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Mercancía de lujuria

FOTO: Cortesía Cameo Marketing Aundiovisuales

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Hubo un tiempo en Venezuela en el que se asumió que una afrodescendiente carecía de alma. Hacia ese período mira Azú, una historia de obsesión pasional y dignidad en el siglo XVIII

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Para Luis Alberto Lamata, es una semana de sensaciones encontradas: por primera vez estrena una película sin que esté a su lado la actriz Lourdes Valera, su esposa, que falleció el año pasado. Azú, una ejecución de telurismo devastador sobre un período con frecuencia invisible de la historia venezolana, será seguida a finales de mes por Bolívar, el hombre de las dificultades, que protagoniza Roque Valero. “La inercia del trabajo me ha permitido tener la mente ocupada, pero luego me tocará sentarme a pensar qué haré luego de este cambio tan grande en mi vida”, admite el también realizador de Jericó (1992) y Desnudo con naranjas (1994), entre otras recreaciones que han descolocado las convenciones de época.

Azú, homenaje lírico a una princesa recién desembarcada como carga inhumana de un buque negrero y que no conoce el idioma español, se concibió en la Villa del Cine gracias a un aviso publicado en un periódico del siglo XIX y descubierto por la profesora de cine Patricia Kaiser. El amo de una hacienda ofrecía una generosa recompensa a cambio de la captura de una esclava fugada llamada así: Azú.

De allí surgió la premisa de que sólo una gran pasión podría estar detrás de tal anuncio amarillento, seguida de la decisión de mover el contexto hasta finales del siglo XVIII, antes de la Guerra de Independencia: “El período de la Colonia no suele existir en nuestros libros de texto. Nunca sobra un libro o una película sobre los grandes crímenes de la humanidad, porque nos permiten verlos de frente. La esclavitud, la concepción de que un ser humano carece de alma y puedo hacer con esa mercancía lo que me dé la gana, está mucho más cerca en el tiempo histórico de lo que pensamos: en Venezuela fue abolida en 1854, y entonces mi bisabuela estaba viva”, reflexiona Lamata.

Sonidos con sentido. El siguiente descubrimiento fue el de una protagonista acosada por la obsesión lujuriosa de un hacendado blanco al que sólo le excita la piel de ébano: Flora Sylvestre, estudiante de Recursos Humanos y origen haitiano sin experiencia como intérprete, descubierta en el Metro de Caracas por el director de casting, Luis Castillo, quien la comparó con una princesa nubia. Ya ganó la categoría de Mejor Actriz Principal en el IX Festival del Cine Venezolano de Mérida, en el que Azú también estuvo a un puñado de votos del Premio del Público, que finalmente se llevó La casa del fin de los tiempos

“Era muy difícil conseguir a alguien con rasgos físicos tan marcados, porque somos un país de mestizos. Pero sobre todo era un problema de talento. Cuando la conseguimos sólo tenía 19 años de edad y hubo que trabajar con ella todo un año antes del rodaje. No hubo necesidad de convertirse en brujo ni manipularla mucho: Flora es muy inteligente e instintiva”, enfatiza Lamata. Para la espigada chica de Caricuao se creó un idioma africano ficticio con un pequeño glosario en el que, según el director, no hay gratuidad: todos los sonidos que emite Azú adquieren, en medio de su desesperación, una urgencia plena de sentido.


El propietario

Juvel Vielma, actor de médula teatral que protagonizó otra pieza maestra crucial de Luis Alberto Lamata, Taita Boves (2010), ahora es el hacendado Manuel Aguirre, que posterga el ansiado banquete de lujuria con su más preciada posesión: Azú. “Aunque es un personaje tiránico como José Tomás Boves, Manuel es más prisionero de sus instintos. Lo que más me sorprendió de Flora fue su entrega y disciplina. La textura que se verá en pantalla es lo que vivimos en el rodaje: lluvia y ríos desbordados o un sol y calor sofocantes, al mismo tiempo que teníamos que usar ropa muy pesada e incómoda”, relata Vielma.    

Azú: alma de princesa

Drama histórico. Venezuela, 2013

Dirección: Luis Alberto Lamata

Reparto: Flora Sylvestre, Juvel Vielma, Pedro Durán, Maryelis Rivas, Mariela Reyes, Antonio Machuca

Desde el viernes 5 de Julio en cines