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Matt Damon atrapado en Marte

El film contiene material suministrado por la NASA | Foto Cortesía

El film contiene material suministrado por la NASA | Foto Cortesía

En su más reciente película, la estrella de Hollywood cuenta entre risas que aprendió a cultivar papas, pero que nunca se ha sentido tan solo como Mark Watney 

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CINE El actor protagoniza Misión Rescate de Ridley Scott

Matt Damon se lanza al espacio exterior con Misión Rescate de Ridley Scott, uno de los directores más adorados de la industria cinematográfica contemporánea. La cinta tiene como origen El marciano, novela del escritor Andy Weir que narra la historia del astronauta Mark Watney, quien intenta sobrevivir en Marte tras una fallida operación en la que su equipo regresa a la Tierra precipitadamente y lo deja atrás, creyendo que había muerto durante una tormenta de arena.

La película, al igual que el libro, logra extraer elementos científicos mezclados con algo de humor y una sólida narrativa que la convierten en una de las mejores de la temporada. Ha sido destacada por el realismo de lo que sería un viaje tripulado a Marte con los avances tecnológicos actuales.

—¿Qué fue lo que más le llamó la atención de esta historia?

—Tal vez el hecho de que en mi infancia, al igual que muchos niños de la época en la que crecí, soñábamos con ser astronautas, y era algo que quería sentir del modo más real posible. Por eso quise estar en este proyecto, así como estuve en Interstellar. Pero lo que realmente me gustó al leer el guion fue el sentido del humor de mi personaje. Y pienso que el desafío fue lograr retener ese sentido del humor sin perder la noción del peligro inminente en que se encuentra.

—Mark Watney tiene que lidiar con la soledad forzada. ¿Se ha sentido en una situación parecida?

—Bueno, hoy en día, con cuatro hijos, es algo difícil sentirse solo. Pero recuerdo la época en que estaba, como cualquier actor novato, tratando de sobrevivir en Los Ángeles, una ciudad donde uno puede sentirse muy solo, sobre todo cuando no tiene empleo.

—¿Qué aprendió en esta película?

—Algo importante que aprendí es cómo cultivar papas (risas), y hablo en serio. Necesitábamos tener una pequeña siembra y la cultivamos en un hangar cercano al set de rodaje para poder filmar las diferentes etapas del crecimiento de las papas.

—¿Qué es lo que Ridley Scott le ha brindado a usted como guía en esta ocasión?

—Algo que tiene Ridley es que él desea ver qué van a hacer los actores en diferentes circunstancias y da la flexibilidad de que uno ponga el grano de arena. Él dice cuándo le parece una idea interesante de abordar para llevarla a cabo, a menos que sienta que uno va por el camino equivocado, que también suele suceder, para corregirlo y ser el guía que el equipo espera de un director. Es un gran profesional. Otra cosa muy de él es que le gusta rodar a cuatro cámaras todo el tiempo, algo que me parece increíble por los gráficos tan impresionantes que logra llevar a la pantalla.