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El editor Mario Jursich se define como un marine de la literatura

Al fundador de El Malpensante le interesan los territorios alternativos de la realidad que pueden explorar las letras

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En el mundo latinoamericano de los inflados egos literarios, Mario Jursich es una honrosa excepción, al rechazar el título de autor. "La profesión me exige que escriba", dice y se etiqueta de escritor ocasional.

Escondiéndose tras la sombra de El Malpensante, l a revista que fundó hace 17 años junto con el narrador bogotano Andrés Hoyos, se propone como un editor, profesional que define como "el marine de la literatura", porque debe hacer cualquier trabajo con tal de sacar adelante un proyecto.

Por eso reniega de cierto poemario publicado en su temprana adultez y enfatiza que sus textos tienen que ver con dos grandes pasiones: el ron y la música. Y fue, justamente, de esta última afición que conversó anoche en el Festival de la Lectura: se trata de las anécdotas contenidas en un libro que prepara sobre la historia de la salsa en Bogotá, para el que ha contado con textos de 31 colaboradores. La revista se inspiró en publicaciones anglosajonas como The New Yorker, Harper’s Magazine y The New York Review of Books, que asumen la cultura como un tema más amplio que las manifestaciones artísticas, cinematográficas o teatrales -por ejemplo- y que además ponen atención sobre los problemas del país y del mundo.

"La vieja revista literaria que sólo publicaba cosas referente a la literatura entró en crisis hace mucho y hoy se ha impuesto un nuevo modelo. Comenzó en el mundo anglosajón, pero varias publicaciones latinoamericanas mantenemos su herencia de revistas intelectuales que no son académicas. Quiero que El Malpensante tenga una prosa enérgica y refinada, pero que la pueda leer cualquier persona", apunta Jursich que hoy al mediodía estará en la tarima norte de la plaza Francia de Altamira hablando sobre periodismo cultural con Ángel Alayón, editor de Prodavinci , y Diana López, presidenta de Cultura Chacao.

La promesa . Es mucho lo que se puede hacer desde la literatura del conjunto general de la vida nacional, dice el editor.

Como ejemplo pone la exploración que ha hecho la literatura colombiana del narcotráfico: "Muchas novelas contienen reflexiones que no han podido descubrirse desde otro género. Cartas cruzadas de Darío Jaramillo, por ejemplo, no explora el negocio de la droga en sí, sino de los que se beneficiaban de éste, así como del carácter corrosivo que tuvo el narcotráfico en Colombia. Ese tipo de proyecto no lo veo en el periodismo ni en la sociología. Nuestro objetivo es que la literatura vuelva a tener una voz poderosa en el debate político", agrega.

El cambio más grande de la literatura del siglo XX fue que hasta entonces se la consideró territorio de la ficción, pero hoy tiene también un costado documental, apunta. "Mucho del periodismo que nos interesa no tiene que ver con el periodismo sino más bien con la literatura, porque tiene una investigación profunda y un gran trabajo de escritura".

Los orígenes. El Malpensante nació con la vocación de crear polémica en el entorno cultural colombiano de la década de los años noventa. Así se ve reflejado en su nombre que hace alusión a la expresión "el malpensado" -que en Colombia, además del contenido erótico que se le da en Venezuela, es sinónimo también de escepticismo- y propone un pensamiento iconoclasta al oponerse a la definición de "bienpensado", que eran las clases conservadoras del Ancien Régime francés que se sentaban a la derecha en la asamblea.

"Queríamos que la revista fuera, sobre todo, una de gente inconforme. En la década de los años noventa, cuando empezamos a editarla, nos parecía mentira el estado de la cultura en Colombia. Desde entonces hemos hecho experimentos para lograr pruebas ácidas de esos lugares comunes. Me fijo mucho en lo que prohíben los manuales de estilo y tratamos de hacer lo contrario, porque muchas veces son convenciones que vale la pena seguir explorando todo el tiempo para ver si son apropiadas", explica el editor de Valledupar nacido en 1964.