• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Madonna lleva su polémica a domicilio

La cantante Madonna | AFP

La cantante Madonna | AFP

El MDNA World Tour exploró temas como la homofobia, el bullying y la libertad de expresión

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Venezuela espera momentos estelares dentro de la cultura pop, por ejemplo, ganar un Oscar, ser sede de un Miss Universo, que algún político nacional sea parodiado en Los Simpson y entrar en la lista de países que integran una gira de Madonna. La diva nunca ha pisado Maiquetía; lo más cerca que ha estado de Caracas fue durante su concierto más reciente en Medellín, en el que preguntó a los fanáticos de la primera fila desde dónde habían peregrinado para verla y contestó: “ What? Ve-ne-zoe-la. Yeah! Uhhh”.

Aparte de Colombia, otras naciones que sí aparecieron en el GPS de la artista fueron Emiratos Árabes, Ucrania y Escocia, parte de los países que visitó por primera vez en el marco de su novena gira: MDNA World Tour, la más lucrativa de 2012, siendo Medellín la ciudad que aportó mayores dividendos, 14 millones de dólares, a los 305 millones que recaudó el recorrido mundial. Es como si Madonna hubiera participado en la última subasta del Sicad y la hubiera ganado 3 veces en su totalidad. 

Medellín, además, en primera instancia fue considerada como locación para filmar el DVD oficial de la gira, dirigido por Stéphane Sennour y Danny Tull, los mismos que acompañaron a la intérprete en la producción de Sticky & Sweet y Confessions. Sin embargo, a través de la página web de Madonna se anunció que los conciertos que se filmarían serían los de Miami. Para los impacientes hubo un streaming en Youtube del espectáculo que ofreció en el teatro Olympia de París, donde actuó solo 45 minutos de los 120 que dura el show. El malestar del público (que pagó 200 euros por entrada) llegó hasta las redes sociales. El portal desactivó la opción de hacer comentarios en ese momento. La irregularidad pudo estar relacionada con un video de la gira en el que se mostraba una esvástica grabada sobre el rostro de la presidente del Frente Nacional de Francia, Marine Le Pen.

Madonna sustituyó la esvástica por un signo de interrogación. No se disculpó, como buena diva, de esas que usan cuatro micrófonos (de oro, plata y dos de plomo), de las que piden a los trabajadores de los hoteles donde se hospeda que no la miren directo a los ojos, de las que tardan de dos a tres horas en salir a dar sus shows y de las que amenazan en Santiago de Chile con suspender su actuación si la gente en la primera fila no deja de fumar. 

El espectáculo. El último lugar donde se puede creer posible encontrar a Madonna es en un confesionario. Sin embargo, allí estuvo inventariando pecados, con acto de contrición incluido. Su inocencia duró el tiempo que le llevó romper el vidrio del recinto con la cacha de una ametralladora. Los monjes del templo experimentaron una metamorfosis y salieron de las crisálidas de sus sotanas seis hombres en mallas y tacones. La iglesia era una pista de baile.

Lo que sí no quedó al descubierto fue el pecado que llevó a la artista hasta el confesionario. ¿Habrá sido defender a las Pussy Riot en Moscú? ¿Que sus fans en Colorado sintieron que rendía culto a las armas? ¿Qué mostró uno de sus senos en Estambul?

Lo cierto es que HBO HD tiene las pruebas de lo que ocurrió en la función que ofreció la diva en Miami, y serán presentadas el sábado en la noche para que quede en evidencia el modus operandi que aplicó la monarca de la controversia para secuestrar el aliento de más de 2 millones de espectadores en todo el mundo.

LaCifra

700 piezas de vestuario diseñadas por Jean Paul Gaultier fueron usadas durante el tour por Madonna, los músicos y los 22 bailarines, entre los que se encontraba Rocco, el hijo de la diva.