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Lucía Pizzani pone a volar su Mariposario

Foto: LEONARDO GUZMÁN

Foto: LEONARDO GUZMÁN

La muestra se divide en dos series de pequeño y mediano formato: Capullos (crisálidas) y  Lepidópteros (monotipos)

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Lucía Pizzani se ha considerado, a veces, una especie de mariposa. Está convencida de que el ser humano transita por el mundo sufriendo constantes cambios, bien sea  por voluntad propia o porque las circunstancias lo ameritan. En todo caso, lo ve como un proceso de adaptación.

Su más reciente trabajo, la individual titulada Mariposario, versa precisamente sobre la transformación. Ella lo define como “una referencia histórica que desarrolla a partir de un proceso arduo de investigación y práctica convertida en esculturas y monotipos”.

La exposición está compuesta por dos series, realizadas en su ciudad de residencia, Londres, durante un año de trabajo: Capullos y Lepidópteros. La Oficina #1 del Centro de Arte Los Galpones se convierte así en un invernadero de mariposas con 22 crisálidas dispuestas para el resurgimiento, para la nueva vida, para respirar por primera vez, otra vez.

En la pared, 15 monotipos representan el revoloteo de los coloridos insectos, en blanco y negro. Se identifican en los cuadros a la palometa y la bruja blanca, entre otras especies. Pizzani mantiene de esta manera vivos los temas de la noche y el ciclo de la vida, presentes en su obra.

Aunque Orchis (2011) o La desconocida del Sena y otras Ofelias (2012) son precedentes directos de Mariposario, la chispa que disparó su inspiración para esta muestra fue una imagen del libro El silencio de los inocentes de Thomas Harris, protagonizada por la llamada “Mariposa de la muerte” (que tiene una especie de calavera en el lomo).

La curadora y crítica de arte española Lorena Muñoz-Alonso señala en el texto que acompaña la exposición: “A raíz de esta imagen, siniestra y romántica, Pizzani empezó a trabajar con la figura de la mariposa. Este tipo de insecto es particularmente significativo a nivel simbólico, pues en su corto ciclo de vida –a veces de tan solo un día de duración– se transforma de oruga a mariposa y, una vez cumplida su función reproductiva, muere. Su impactante metamorfosis, de viscoso gusano a una de la especies más bellas y vistosas de la naturaleza, encarna a la perfección la idea de ‘devenir”.

Lucía Pizzani obtuvo este año tres reconocimientos importantes: el primer lugar en la XII edición del Premio Eugenio Mendoza, el Premio a la Artista Emergente otorgado por la Asociación Internacional de Críticos de Arte AICA-Venezuela y una de las tres únicas menciones en el Festival Región Cero de la Universidad de Nueva York.

El próximo año presentará una versión de Mariposario en la galería Beers Contemporary Art de Londres, Inglaterra.

Ahora se muestra feliz por pertenecer al catálogo de artistas de Oficina #1, un proyecto independiente creado en mayo de 2005 por los creadores Suwon Lee y Luis Romero. “Tienen esa sensibilidad necesaria y saben desde la experiencia. Hacen una labor muy buena en en el país”, dice.

“Ojalá Venezuela fuese una mariposa, que a pesar del caos haya gente adaptándose mientras se reavivan las cosas caídas”, reflexiona. 


Mariposario

Obras de Lucía Pizzani

Oficina #1, Centro de Artes Los Galpones, Los Chorros

Horario: martes a viernes, de 2:00 pm a 6:00 pm; sábado y domingo, de 11:00 am a 4:00 pm

Entrada libre

@JGpunto

jmarquez@el-nacional.com