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Late show: un formato ausente en la TV nacional

Luis Chataing estuvo al frente de "Ni tan Tarde" junto a Erika de La Vega / Archivo El Nacional

Luis Chataing estuvo al frente de "Ni tan Tarde" junto a Erika de La Vega / Archivo El Nacional

Desde que a principios de los años ochenta RCTV apostó por Estudio 15 con Orlando Urdaneta, muchos fueron los intentos de hacer producciones de medianoche. Sin embargo, ninguno dio resultado

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Los late shows nunca pasan de moda. Eso lo saben las grandes cadenas estadounidenses que este año se han dado a la tarea de remozar algunos de sus espacios clásicos.

El primer cambio se vio en marzo, cuando The Late Late Show de CBS estrenó al actor británico James Corden como conductor en sustitución de Craig Fergunson. Sin embargo, el más significativo será cuando David Letterman, que lleva 32 temporadas al frente de The Late Show, abandone el programa el 20 de mayo y sea reemplazado por Stephen Colbert, que tuvo éxito con The Colbert Report en Comedy Central.

En la televisión abierta estadounidense el formato del late show es una institución. Solo NBC tiene tres al aire: Late Night with Seth Myers, Last Call with Carson Dalu y The Tonight Show with Jimmy Fallon, que puede verse en el país por On Directv, de lunes a jueves a las 10:30 pm.

En la televisión por suscripción también abundan los programas de medianoche: Conan, de Conan O’Brien, que puede verse a través de HBO Plus de lunes a viernes a las 11:30 am; Last Week with John Oliver, que transmite el mismo canal los jueves a las 10:55 am; y The Daily Show with Jon Stewart, que Canal Sony emitió por varias temporadas. Este último también se retirará en septiembre y será sustituido por el comediante surafricano Trevor Noah.

Falta de espacios

En la televisión abierta venezolana la situación es completamente diferente. A pesar que desde hace casi 40 años ha habido intentos por consolidar el formato del late show, el éxito les ha sido esquivo.

A principios de los años ochenta, Orlando Urdaneta estuvo al frente de Estudio 15 en RCTV, que desapareció al poco tiempo. Más tarde, en 1989, el conductor se mudó a Venevisión y junto con Carmen Victoria Pérez presentó De noche. Ese mismo año surgió Cállate Sicilia en el canal de Quinta Crespo, que regresó a la pantalla a finales de los noventa. El humorista luego lideró Sicilia desechable en Puma TV.

Aunque no fue el pionero, Sicilia es defensor y creyente del formato. En su opinión, las gerencias de las televisoras nacionales solo se han interesado por la telenovela y por esta razón los late shows no terminan de consolidarse en la pantalla chica.

“Los late shows, hechos de la manera correcta, terminan creando figuras de mucha estatura televisiva a las que hay que pagarles mucho también. Y a los canales no les gusta pagar sueldos altos. Hace años estos espacios llenaban un vacío que hoy ocupan las redes sociales. La necesidad de un late show en Venezuela ha desaparecido. Igual que la televisión de verdad”, afirma el periodista.

Luis Chataing, que a lo largo de su carrera ha conducido en el país dos exitosos programas –Ni tan tarde, junto con Érika de la Vega, y Chataing TV, ambos en Televen–, señala que los canales nacionales no se atreven a poner al aire producciones innovadoras. “No es que el formato no funcione, es que no se han abierto los espacios para que ideas transgresoras e irreverentes lo ocupen. Siempre he buscado sorprender y eso me costó que me quitaran el programa”, indica.

Iván Matta, que presentó Iván vs El Show en Canal I, considera que otro de los inconvenientes con los que se ha tropezado el late show en Venezuela es el formato de humor al que tanto los canales como la audiencia se han acostumbrado.

“Ha existido un imperio muy largo del sketch actuado y eso tiende a conectarse con la vida diaria: tenemos siglos de humor con los mismos personajes mundanos. El late night pide que esas escenas sirvan a la actualidad, a la sátira política y no al costumbrismo”, señala el locutor.

Los tres coinciden en que en este momento es prácticamente imposible que existan programas de este tipo en la televisora nacional por razones económicas.

Chataing afirma que hace falta libertad de expresión y de competencia. “Es necesario que los ejecutivos entiendan que el mundo gira a una velocidad mayor y que la televisión afuera sobrepasa las expectativas creativas. Cuando eso pase, tendremos la oportunidad de acostarnos tarde con un buen entretenimiento”, finaliza.

kfranceschi@el-nacional.com