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Juan Gabriel rindió culto a la música y al recuerdo

"Venezuela está en mi corazón desde 1972. Fue el primer país que visité", recordó el cantautor | Foto: Alexandra Blanco

"Venezuela está en mi corazón desde 1972. Fue el primer país que visité", recordó el cantautor | Foto: Alexandra Blanco

“Venezuela, abrázame. Pero sobre todo, abrácense”, dijo antes de finalizar su show en el Poliedro

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El viernes, cuando Juan Gabriel le cantó a Nicolás Maduro en la víspera de su cumpleaños dijo que le gustaba actuar entre tres y cuatro horas por si no regresaba. “Y porque la gente, sobre todo las señoras, se arreglan y van a verme. Yo tomo mucho en cuenta eso”, señaló. Y lo cumplió.

El artista que hace de la escena un ritual de voz, meneos y ron ofreció el sábado en el Poliedro de Caracas un espectáculo en el que interpretó una treintena de canciones hasta la medianoche, como parte de la gira Gracias por cantar mis canciones. Su telonero fue Daniel Huen, una elección que no combinó con el público que más tarde llenaría el lugar.

Cerca de las 9:00 pm, el divo mexicano –de traje blanco y corbata azul– hizo su entrada. El público gritaba y él estaba feliz. La orquesta –estupenda con sus coristas, batería, teclado, bajo, guitarra y metales– le dio la clave para iniciar con “Tus ojos lindos mexicanos” y cantar luego “Siempre en mi mente”. Estaba ronco –se había notado en la visita presidencial–, pero eso no importó. Toda la noche se vieron lágrimas de los fanáticos. En el público se pudo ver gente enyesada, en sillas de rueda, en muletas; hubo vestidos de fiesta, mucho maquillaje, mucha edad. Todo para alegría del intérprete, que sedujo al paral del micrófono, agitó los brazos, meneó las caderas y se llevó las manos a la cabeza para escuchar mejor el furor. “¡Salud!”, dijo ante la primera copa. Vendrían otras más.

“Mi fracaso”, “Yo no nací para amarte”, “Vengo a pedirte perdón” y “Luna” –con la que sacó un abanico– fueron los primeros temas antes de dirigirse a los asistentes. “Mi destino ha sido cantar, hacer canciones y bailar. Conocer muchas cosas que me han hecho ser quien soy. Venezuela está en mi corazón desde 1972. Fue el primer país que visité”, expresó. Y narró sus primeros recuerdos en el país: el programa Él y ella, De fiesta con Venevisión, Amador Bendayán y Carlos Andrés Pérez, el primer presidente que conoció.

Los mariachis llegaron –y no se fueron, para deleite del público– para acompañar “El principio”, que antecedió a un mix de temas venezolanos como “Alma llanera”, “Ansiedad” y “Caballo viejo”. “La música, como el amor, todo lo tiene”, dijo.

Ya su voz comenzaba a desaparecer y “Se me olvidó otra vez” la interpretó completa el público. “No vale la pena”, “Caray”, “Juntos”, “Inocente pobre amigo”, “Querida”, “Hasta que te conocí” y “Amor eterno” acercaron el final, que se encendió con “El noa noa” y se hizo melancólico con “Abrázame muy fuerte”. “Venezuela, abrázame. Pero sobre todo, abrácense”, pidió antes de lanzar las últimas gotas de ron al público.