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José Urriola trae dos historias sobre la vida, el pasado y conflictos morales

El autor es profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México | FOTO WILLIAM DUMONT

El autor es profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México | FOTO WILLIAM DUMONT

El autor quiso compartir con niños y jóvenes el debate que, a su juicio, genera el fútbol sobre comportamientos humanos

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El escritor José Urriola tenía dos años sin visitar Venezuela. La vez anterior viajó para participar en las elecciones presidenciales y ahora lo hizo para presentar sus obras más recientes: Cuentos a patadas y la novela Santiago se va.

En el primer libro, dirigido a los niños, hay una historia que busca el debate. Sin juzgar, cuenta la vida de David, que se enfrenta a los dilemas de la vida y a la presión de ser un buen jugador por el bien colectivo en el equipo de fútbol de su colegio.

El cabezazo de Zinedine Zidane a Marco Materazzi o la “mano de Dios” de Diego Armando Maradona son hechos que pueden ser cuestionables por la mayoría, pero en Cuentos a patadas se comparan con momentos similares en la vida del joven.  

“El fútbol reta moralmente. Lo que uno ve como desahogo o picardía, para otros son gestos deplorables”, indica Urriola, que desde hace cinco años reside en México.

Suscribe lo dicho por Juan Villoro, quien ve en el entretenimiento —y por ende en el fútbol— una forma de conocer a una sociedad. “Me interesa el debate sobre esos momentos en los que un héroe se convierte en una persona de carne y hueso, con reacciones viscerales y torpes. Hablamos de un deporte de hombres, que se manifiestan en su esencia más pura”.

En Santiago se va, Urriola lleva al papel la idea del falso documental. El protagonista le pide su mejor amigo grabar a todas las mujeres que en algún momento estuvieron vinculadas a su vida (esposas, novias, amantes, madre). Hablarán ante una cámara sobre él en dos épocas distintas, con 10 años de diferencia. Cada una lo exalta, lo destruye, lo juzga o lo comprende.  “Es una persona que se cree buena para nada. Es muchas patas y no camina, tiene una cantidad de proyectos y no concreta ninguno, pero se enfoca en esta última obra”, relata sobre una novela protagonizada por un hombre que soñaba con máquinas imposibles, de las que hablaba con entusiasmo con sus compañeras, quienes lo veían atractivo por el ímpetu de su verbo.

“Al final, tanto David como Santiago son extraños héroes, muy atípicos, que tienen el fin de encontrar un sentido a la vida y el hallazgo de un objetivo”.