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Jorge Drexler compuso canciones en vivo con ayuda de sus fans

El ganador del Oscar en 2005 por mejor canción estuvo anoche compartiendo con su público en El Nacional | Foto Williams Marrero

El ganador del Oscar en 2005 por mejor canción estuvo anoche compartiendo con su público en El Nacional | Foto Williams Marrero

El artista uruguayo habló de su aplicación para usuarios de smartphone y tabletas que combina décimas

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La sede de El Nacional se convirtió anoche en una sala de estar en la que Jorge Drexler recibió a sus fanáticos como si fueran un grupo de amigos en la intimidad de su casa. El músico participó en una charla a la que asistieron los ganadores de un concurso que se hizo a través de Twitter.

El objetivo del evento era promocionar una ingeniosa herramienta web que lo ha convertido en un hito de la actualidad musical. "N" es una aplicación de canciones del intérprete uruguayo, escritas y producidas para ser transformadas y editadas por usuarios de smartphone y tabletas. Lo que se busca es convertir al oyente en usuario y que cada canción sea una experiencia única, íntima e interactiva. Así, el compositor de "Al otro lado del río" –del filme Diarios de motocicleta, con la que ganó el Oscar en 2005– innovó tres áreas de la cultura iberoamericana: en la tecnología, al permitir al usuario conectar versos a su gusto con la voz del músico –o de algunos invitados suyos–; en la música, al convertirse en el primer artista en darle tanta libertad a su público, y en la poesía, al volver a una de las formas más tradicionales de la lírica en castellano: la décima.

"Quise hacer algo original, como un nuevo género en el mundo de las aplicaciones, que sean canciones que no tengan sentido fuera de la aplicación", explicó.

Drexler se refirió, entre bromas, a esta innovación como una "aplicanción", término que le parecía tan abominable como "choripán" o "cantautor". Prefiere usar la frase canciones de autor, según dice, pero a las "aplicanciones" les ha conseguido una funcionalidad: de allí sacó el nombre de la herramienta que vino a promocionar en Venezuela, "N".

Explicó que se le ocurrió la idea inspirado en el uso que Björk le había dado a las nuevas tecnologías en su disco más reciente, Biofilia, y en su propia navegación por Twitter, en la que había descubierto un microblog de poesía combinatoria.

"La apuesta que me tracé era aguda: diseñar una máquina que permitiera a mi música sobrevivir el caos en el sentido semántico", explicó refiriéndose a lo que algunos de sus fans veían como una inconsistencia: un compositor obsesionado con los versos cuidados que permite al público construir poesía con su música.

Cuando mujeres del público le interrumpían para exclamar "te adoro" o simplemente expresar su emoción con gritos aislados, el músico perdía el hilo de su explicación y se sonrojaba un poco.

Drexler se bajó de la tarima entre los flashes de los teléfonos móviles, los abrazos de mujeres y el calor de sus fanáticos.

"La apuesta que me tracé era aguda: diseñar una máquina que permitiera a mi música sobrevivir el caos en el sentido semántico".