• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Intervenir la ciudad como metáfora de vida y muerte

La individual de Ochoa parte del performance «Los conos de madre» | Foto Cortesía Beatriz Gil Galería

La individual de Ochoa parte del performance «Los conos de madre» | Foto Cortesía Beatriz Gil Galería

Beatriz Gil Galería inauguró 125 flores y Estar, series fotográficas que retratan Caracas en diversos tonos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La ciudad como homenaje y como performance es al mismo tiempo melancolía y explosión. El espacio público como manifestación de lo que subyace en los rincones más atormentados del hombre es lo que propone al público Beatriz Gil Galería con sus exposiciones fotográficas.

Las series de Corina Briceño y Cristóbal Ochoa, curadas por Lorena González, se presentan desde el domingo en las salas 1 y 2. La clausura será el 20 de marzo.

125 flores es el proyecto de Briceño, cuyas imágenes muestran zonas de Caracas intervenidas por flores, que pinta como un poético homenaje a las víctimas de la inseguridad.

La artista venezolana abordó en un principio el tema de una manera más dramática: en sus fotografías había rostros, nombres, tachaduras y sombras de quienes ya no están más. Pero su interés de trabajo es la naturaleza. “Quise representar a los caídos con la flor porque es naturaleza y muere. Pero al mismo tiempo tiene un botón con el que vuelve a la vida. Es un homenaje al renacer y muerte de Caracas”, expresa Briceño.

Muchos de los lugares que la fotógrafa retrata en 125 flores forman parte de la ruta que ella recorre desde su casa hasta su sitio de trabajo. Allí los monumentos, las calles y los edificios narran el abandono y el caos que los signa. Las flores, entonces, levitan por la avenida Bolívar, se posan sobre María Lionza; son calma en el ruido.

Marcar territorios. Cristóbal Ochoa, egresado de Unearte en 2011, desarrolla desde hace un lustro el performance Los conos de madre. Se cubre la parte superior del cuerpo con vasos que ha pintado de varios colores y pasea por la ciudad, entra a los restaurantes, camina junto a los transeúntes, se sienta con desconocidos para esperar el autobús. Lo ha realizado en varios países.

Una recopilación de imágenes de este proceso es la que compone Estar, su individual en la galería. “Lo resumí a ese verbo porque es una manera de simbolizar el formar parte de un sitio. Guarda una relación con el grafiti y el street art. Pretende marcar territorios, dejar una impronta en un momento de mi vida”, señala.

El performance genera una interacción que rompe las barreras sociales y del idioma, en las que es fundamental el color: en China el traje era rojo y dorado; en Corea del Sur, blanco, azul y rojo. “El trabajo nació como una forma de protegerme del mundo hostil que es Venezuela, en el que siempre estamos a la defensiva. Pero me hizo sentir lo contrario: me acerqué a la gente. Ha sido una terapia para mí”, concluye.

125 flores
Estar
Beatriz Gil Galería, calle California con calle Jalisco, Las Mercedes
Horario: de lunes a viernes, de 10:00 am a 7.00 pm; sábado de 4:00 pm a 7:00 pm; domingo, de 11:00 am a 2:00 pm
Entrada libre