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Los Holy Sexy Bastards encontraron el sonido que estaban buscando

Holy Sexy Bastards, que pertenecerá al catálogo de la compañía estadounidense The Muse Box, tocará con Onechot el 16 de noviembre en Discovery Bar | CORTESÍA Claudia Tirado/Colectivo Rock sin Límites

Holy Sexy Bastards, que pertenecerá al catálogo de la compañía estadounidense The Muse Box, tocará con Onechot el 16 de noviembre en Discovery Bar | CORTESÍA Claudia Tirado/Colectivo Rock sin Límites

La banda valenciana, dueña de una propuesta de rock vintage, tocó anoche en La Quinta Bar

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Holy Sexy Bastards no anda con rodeos. Su rock es conciso y punzante. La propuesta, construida sobre una base que remite a exponentes del género de los años sesenta y setenta, no busca cautivar de a poco, ni masajear el espíritu, para apoderarse del cuerpo. Se podría decir que, más que una seducción, se parece más al derechazo de un boxeador que quiere vencer por nocaut.  

Andrés Puche, guitarrista, compositor, vocalista y líder de la banda valenciana a la que pertenecen Luis Carlos Henríquez (bajo) y –desde mayo de este año– Jessica Miranda (batería), considera que Devil Woman, ahora disponible para escuchar en su página oficial, es el resultado de un aprendizaje que les dejó el primer trabajo.

El álbum homónimo, editado hace apenas un par de años, cumplió con la tarea de presentarle al público uno de los proyectos conceptualmente más redondos que se han visto en el país en los últimos años. Canciones como “Kiss Your Friend”, “Perfect Ten” y “What Are You Talking About?” les permitieron abrirse paso. Ganaron, junto con Okills, el Festival Nuevas Bandas 2012 y también fueron nombrados Banda Revelación del Año en los Pepsi Music 2013, a pesar de que cantan en inglés.

Del álbum debut conservan la idea de componer piezas con una duración de entre dos y tres minutos. No más. Puche se lo atribuye a The Beatles: “La estructura de los temas cortos da chance de hacer muchas variaciones y mantener la fuerza. Por ejemplo, “Drive My Car” (Rubber Soul, 1966) es una canción que quiero ponerla enseguida apenas termina. Y luego volverla a escuchar. Es como un vicio (risas)”.

Puche confiesa que en la primera etapa se dedicaron a escribir frases sencillas, como para que la barrera del idioma no fuera tan determinante. Eso cambió: “Pienso que llegó el momento en que las letras son lo que tienen que ser. Es parte de un crecimiento como compositor. El objetivo de la banda no es ser underground; queremos entrar en la escena del rock mundial. Devil Woman es lo que tenía que decirse en el primer disco y no se dijo”.

El álbum fue realizado en los Altos Estudios de Max Martínez en Puerto La Cruz, conocido porque ahí se han gestado obras de Tomates Fritos, quienes fueron grandes aliados durante el proceso. Ensayaron durantes 2 meses –14 horas semanales– y grabaron en directo en 5 días.

Episodios enérgicos como “Devil Woman” y “Better Than Me” conviven con otros menos veloces, como “Damn Blue Chevrolet” y “Waiting For Hell”, la acústica “Flaws”, la balada “First Love” y “Diablo”, que sorprende al final con una variante afrovenezolana y frases en castellano. Todos están cubiertos por una tapa que muestra un empaque de preservativo que contiene una dona. Se trata de una campaña por el sexo seguro. En lugar de hacer arengas, decidieron manifestar la idea a través de algo provocativo.

Holy Sexy Bastards, que pertenecerá al catálogo de la compañía estadounidense The Muse Box, tocó en Por el medio de la calle y anoche estuvo en La Quinta Bar. El 16 noviembre actuará en Discovery Bar con Onechot y el 29 participarán en la celebración del aniversario del Teatro Bar Valencia.