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Héctor Ramírez dialoga entre la luz y la ausencia

El maestro cinético se inspira a partir de los rayos del sol | Foto Captura de video

El maestro cinético se inspira a partir de los rayos del sol | Foto Captura de video

La muestra Esfera de luz reflexiona sobre la relación de la tierra con el cosmos, y de la relevancia única que tiene en el universo

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Luz y ausencia. Ese es el motor de los trabajos de Héctor Ramírez. En sus obras fusiona el lenguaje óptico con la geometría circular para reflexionar sobre la relación de la tierra con el cosmos. Su arte también está vinculado a la influencia que tiene el sol sobre el planeta.

Esfera de luz es el nombre de la exposición que Héctor Ramírez inaugura este domingo a las 11:00 am en la Galería Graphicart de Las Mercedes. Se trata de una muestra de 12 piezas donde se observa la manipulación del color blanco sobre la oscuridad como elemento protagónico en toda la instalación.

Las piezas parten de la investigación del artista sobre el papel del hombre frente al universo. “Estamos flotando en el espacio. Es una idea como demasiado grande, y siempre estamos pensando en conocer otro planeta que tenga vida, pero tenemos uno que no apreciamos”, cuenta el artista, quien asegura que la fuerza de la luz viene de su niñez. “Crecí en la playa y los que vivimos en oriente tenemos una manera distinta de proyectar la luz. Es una dinámica diferente, creo que atrapé esos rayos de sol y me quedé con ellos. Están en mi cabeza, los mantengo ahí, para luego manifestarlos en mis obras”.

Según la investigadora de arte Marialejandra Maza, las Esferas de Ramírez remiten a teorías relacionadas con la geología, la astrobiología y la planetología. “Sus obras contienen búsquedas conceptuales que se materializan por medio de un lenguaje artístico sustentado en redes de líneas que se entrecruzan, se ensamblan y se proyectan, lo que crea efectos ópticos volumétricos o realidades transitorias que se transforman y despliegan en un espacio indefinido”, dice la curadora.

Al artista nacido en Punta de Mata, Monagas, le gusta disfrutar del espectáculo visual de las mañanas. “Cuando llegué a Caracas me tenía que ir a La Guaira una o dos horas y sentarme frente al mar para ver el horizonte, respirar y regresar. Esa era mi terapia. No lo entendía, pero luego me acostumbré al Ávila. Los rayos de sol que se proyectan sobre la ciudad han equilibrado mi trabajo. A veces me viene la imagen de la orilla de la playa”.

Con el tiempo, Ramírez también se ha vuelto más introspectivo que contemplativo. Estuvo leyendo sobre los efectos de la fotosfera y se dio cuenta de que se trataba de las esferas de luz, de la radiación que nos llega a la tierra. “Por eso no podemos pensar en mudarnos de planeta, porque nos vamos a quemar en cualquier otro. Somos un globo que flota en el universo. Eso hay que agradecerlo”, dice el artista.

La luz del blanco se sobrepone a la ausencia del negro en sus obras. Pero la luz, a veces, también enceguece. “Ese efecto que produce al momento en que te encandila, es una sensación que se te abre en abanico y pareciera que te golpea los ojos. Es parte de lo que quise alcanzar en una de mis piezas, Esfera radiante”. Uno de los 12 trabajos que se verán en la galería, que intentan encerrar la luz en un cuadro.