• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Héctor Manrique: “Yo nunca me cerraré puertas”

“El Teatro Municipal es un espacio que le pertenece a todos los venezolanos, no a los de una corriente política e ideológica”, dice Manrique | Foto Henry Delgado

“El Teatro Municipal es un espacio que le pertenece a todos los venezolanos, no a los de una corriente política e ideológica”, dice Manrique | Foto Henry Delgado

El director participará con el Grupo Actoral 80 en el Festival de Caracas organizado por la Alcaldía de Libertador. Presentará la pieza Fresa y chocolate, original del cubano Senel Paz

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Héctor Manrique ya se había presentado en el Teatro Municipal. Ardiente paciencia y Golpes a mi puerta fueron algunos de los montajes que el director llevó a ese escenario con el Grupo Actoral 80. Este año regresa como parte de la programación del III Festival de Teatro de Caracas que organiza la Alcaldía de Libertador.

Adversa al gobierno. Nunca lo ha ocultado. En un país polarizado y con el antecedente de una actriz que decidió no participar en la edición, Manrique defiende su posición. Dirigirá la pieza del cubano Senel Paz Fresa y chocolate —las entradas están agotadas—, que cuenta con las actuaciones de Juan Vicente Pérez y Daniel Rodríguez. “Lo que más deseo es que el público reciba la obra con la misma conmoción con que la ha recibido hasta ahora”, dice.

Agrega que como caraqueño lamenta que el festival, que comenzó ayer y finaliza el 27 de abril, no tenga presencia de agrupaciones internacionales: “Cuando nosotros alegamos problemas con los pasajes, por lo cual tuvimos que correr la fecha, la respuesta de Fundarte fue que ellos habían comprado los boletos con tiempo. Quiero saber qué pasó con esa inversión que se hizo. Qué terrible que la ciudad no tenga este año dos festivales internacionales, porque era una excelente oportunidad para que la ciudad pudiera ver lo que se hace en otras partes del mundo”.

—¿Por qué presentarse en un festival organizado por un gobierno al que adversa?
—Participo porque el grupo, en el que conviven personas de diversas posiciones políticas, decidió hacerlo. Y porque yo nunca me cerraré puertas. Nunca. Puerta que me abran, puerta por la que entraré. Y lo haré con mis creencias, que no se venden. El Teatro Municipal es un espacio que le pertenece a todos los venezolanos, no a los de una corriente política e ideológica.

—¿Ha recibido críticas o apoyo por haber tomado esa decisión?
—Ni lo uno ni lo otro. Pero es muy probable que vengan. De cualquier manera, no soy de los que hace las cosas pensando en cómo las reciben los demás. Yo actúo a partir de mis convicciones.

—¿Qué opina sobre posiciones como las de la actriz Carlota Sosa?
—Las respeto profundamente. Si Carlota no se siente en condiciones de participar, es una decisión que respeto y apoyo. No suelo ejercer la intolerancia, sino la defensa de mis ideas y mis convicciones, que están expresadas muy claramente en un espectáculo como el que llevamos.

—¿Cómo ha sido su experiencia con el festival?
—En la primera edición el único grupo al que no invitaron fue el GA80, por mis opiniones sobre lo que pasa en el país. Al año siguiente nos convocaron y fuimos con Acto cultural. Entonces, los de aquel lado especulaban que cuando apareciera en escena podrían recibirme con agresión. Quiero dejar claro que la gente aplaudió. Creen que el público es pendejo. El espectador que va al Teatro Municipal no es chavista, madurista ni oficialista. Es un público como el que va a otras partes, mezclado, como el país. Nuestras dos funciones de Acto cultural, que es una crítica demoledora al poder y su indolencia hacia la cultura, fueron recibidas con ovación. Ojalá suceda lo mismo con Fresa y chocolate. Esta es una pieza que tiene un mensaje que compartimos plenamente: habla de que no habrá solución a nuestro problema en la medida en que no nos unamos en la diversidad, mientras no nos respetemos. El doloroso final de la obra es un ejemplo de lo que pasa cuando un gobierno invade la intimidad de las relaciones humanas fracturando a la sociedad.

—¿De qué manera lo contactaron para esta edición?
—Me mandaron un email y me llamaron por teléfono. Las personas que trabajan en Fundarte siempre han sido muy amables y muy respetuosas.

—Con unas entradas tan económicas, ¿cómo es el pago a las agrupaciones?
—Se paga por función. Es lo mismo que hacemos en el festival internacional, es la manera como uno contrata los espectáculos internacionales.