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Gabriela Montero increpó a Abreu, a Dudamel y al Sistema de orquestas

La pianista venezolana, Gabriela Montero

La pianista venezolana, Gabriela Montero

La pianista venezolana, una de las máximas ejecutantes del instrumento en el mundo, divulgó una carta a través de su página de Facebook en la que reacciona al acto del Día de La Juventud y a los sucesos ocurridos ayer en el país 

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Ya todos conocen la posición política de Gabriela Montero. La extraordinaria pianista, para muchos la mejor que ha nacido en el país desde Teresa Carreño, asomó sus ideas más o menos en la época de su álbum Solatino, y desde entonces no recibió más invitaciones del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela para tocar en su país. Menos cuando publicó Ex Patria, su primer concierto para piano y orquesta, que escribió para expresar la angustia que le genera el proceso político-social que ha experimentado la tierra de Bolívar en los últimos tiempos, que fue  presentada en Nuremberg, Alemania, el 20 de octubre de 2011.

 “ExPatria es, antes que nada, mi reacción personal y mi absoluta objeción a la violencia diaria y cívica, a la corrupción, expropiación, secuestros, robos y asesinatos, que han hecho de Venezuela uno de los países más peligrosos del mundo”, dijo la artista un par de semanas después del estreno, cuando se generó la controversia por el trasfondo de su obra. Sin embargo, hasta entonces, mantenía cierta cautela al hablar del director Gustavo Dudamel y el maestro Abreu.

 “Aunque nunca formé parte del sistema, siempre disfruté enormemente de mis conciertos con las orquestas como solista”, manifestó la instrumentista en aquella conversación, en la que recordó que su más reciente concierto en Caracas se celebró en julio de 2009: “El genio de José Antonio Abreu ha sido reconocer la musicalidad innata de la juventud venezolana y darles una plataforma durante los últimos 36 años a través de la música clásica”. Hoy se soltó ese nudo. La venezolana, que se mudó a Estados Unidos en los años en los que la trocha –sustituta provisional de la autopista Caracas-La Guaira– la obligó a suspender varias presentaciones importantes en el extranjero, estuvo muy atenta a las protestas estudiantiles que se realizaron en el país ayer, especialmente cuando se conoció la noticia de los fallecidos. Temprano dijo que iría a un ensayo y que al regreso redactaría una carta. Luego cumplió su promesa y, apenas la colgó en su página de Facebook, comenzó a hacerse viral en la red. Curiosamente uno de los más prominentes difusores de su contenido fue Norman Lebrecht, novelista y crítico musical inglés, conocido por sus columnas publicadas en The Daily Telegraph y sus programas de entrevistas en la BBC de Londres, y autor del libro Why, Mahler?, el mismo que se vendía en las puertas del Walt Disney Concert Hall y el Shrine Auditorium de Los Ángeles cuando Dudamel le rindió homenaje al compositor bohemio-austriaco en esa ciudad y en Caracas a comienzos de 2012. 

“Me parece que llegó la hora como ARTISTA, MUJER y MADRE de escribirle una carta abierta a J.A. Abreu y a Gustavo. No lo había hecho antes por cariño a Gustavo. Pero no puedo seguir callada (...) Ayer, mientras decenas de miles de pacíficos manifestantes marcharon por toda Venezuela para expresar su frustración, dolor y desesperación por el total quiebre cívico, moral, físico, económico y humano de Venezuela, y mientras las milicias armadas, la Guardia Nacional y la policía del Gobierno atacaba, asesinaba, hería, apresaba y desaparecía a víctimas inocentes, Gustavo y Christian Vásquez dirigían a la orquesta en un concierto para celebrar el Día de la Juventud en el 39° aniversario del nacimiento de El Sistema. Tocaron un CONCIERTO mientras la gente era masacrada”.  Montero escribió que suele usar la analogía de los músicos del Titanic, que, como cuenta la historia de aquel trasatlántico lujoso que se hundió tras chocar contra un inmenso iceberg, continuaron tocando sus instrumentos mientras el barco se sumergía y todos, incluidos ellos, morían. “Venezuela se está hundiendo y El Sistema se va a hundir con ella. Ya quedó atrás el punto de retorno.

La música, la ambición y la fama no valen nada cuando hay sufrimiento humano”. “No más ‘lo hacemos por los niños”, sentenció la pianista: “Las 200.000 personas que han sido asesinadas en los últimos 15 años por la violencia desenfrenada, las oprobiosas acciones y el lenguaje del Gobierno, significan más que cualquier instrumento, ideología, profesión, cualquier suma de dinero y cualquier ganancia o satisfacción personal. Esos mismos niños están creciendo en un país que ya no es seguro para ellos, y es la responsabilidad de los líderes de prender una luz en la verdad de la situación real de mi país”.