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Falleció Oscar Yanes, quien le enseñó a Venezuela cómo son las cosas

Además de reportero y político, Yanes fue escritor de bestsellers nacionales | FOTO: Archivo

Además de reportero y político, Yanes fue escritor de bestsellers nacionales | FOTO: Archivo

El autor de Amores de última página era tratado por un cáncer de próstata en la clínica La Floresta

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El periodismo nacional perdió a uno de sus exponentes más conocidos. Oscar Yanes falleció ayer en la clínica La Floresta, donde recibía tratamiento contra el cáncer de próstata. El año pasado fue operado en el mismo centro de salud.

Entre otros galardones, la personalidad de radio y televisión, mejor conocido por los programas La silla caliente y Así son las cosas, ganó varias veces el Premio Nacional de Periodismo, el de la Asociación de Escritores de Venezuela y el Silver Book, otorgado por Planeta, por el libro Así son las cosas, que en 1992 fue la obra con mayor circulación del sello –que tiene los derechos exclusivos de sus títulos– y que pertenece a la serie homónima, integrada por seis tomos. Sus investigaciones sobre la vida en Caracas, la ciudad donde nació en abril de 1927, resultaron en volúmenes que incluyen Amores de última página (1991), Del Trocadero al Pasapoga (1993), Hoy es la mañana o las vainas de un reportero muerto (1994) y Pura pantalla (2000), entre otras obras.

Escribir la vida. Quien se distinguió desde niño como un lector voraz que pasaba en la Biblioteca Nacional las vacaciones escolares también demostró desde temprano su pericia como reportero. A los 25 años de edad Yanes dirigía el periódico La Esfera. Más tarde dirigió también las publicaciones Élite y Bohemia. A partir de los 41 años comenzó a cosechar galardones por su desarrollo profesional. Su primer Premio Nacional de Periodismo lo recibió en 1964 y al año siguiente le adjudicaron el segundo.

Con el periodismo para televisión que se hacía en Inglaterra y Estados Unidos como referencia, comenzó a interesarse en ese campo y terminó como jefe de prensa de Venevisión, canal que también lo envió a Vietnam como corresponsal de guerra. Desde mayo de 1984 era asesor de la presidencia ejecutiva de la planta que siempre fue su casa.

"Soy el único periodista de Venezuela que se ha dedicado a la explotación de lo insólito", confesó a Nelson Hippolyte Ortega en una entrevista de 1986. Y no le faltaba razón, pues muchos televidentes lo recuerdan por haber introducido el periodismo de denuncia en la televisión.

Yanes compartió su trabajo periodístico con la política. Fue presidente de la Comisión de Medios de la Cámara de Diputados y más tarde fue elegido diputado por los estados Nueva Esparta y luego Carabobo. Desde 1973 era miembro del partido Copei.

Con su partida, sin embargo, Venezuela pierde más que un periodista o un político: le dice adiós a un cronista fundamental de su historia democrática.


Periodismo y detalle

DIEGO ARROYO GIL | darroyo@el-nacional.com

Oscar Yanes es célebre por haber hecho del periodismo una variación de la crónica popular del detalle. Decía –era su tesis– que en los pequeños gestos se ocultaban los grandes destinos. Cogía así Yanes a un personaje o un suceso y procuraba desmecharlo como carne hervida para preparar un plato fabricado con cientos de hilachas. Esta manera de proceder, aunada a su fascinación por el adorno verbal más corriente, hizo que algunos lo consideraran poco serio o que lo tildaran de sensacionalista. Sea como fuere, lo cierto es que Yanes sabía informar y entretener. Ahora su muerte se suma a la de muchos de los reporteros de su generación: ese elenco que presenció la caída de Rómulo Gallegos, que conoció la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y que asistió a la instauración de la democracia. Fue gente que se educó en la calle primero que en la universidad, y que no se veía impedida –por algún catecismo de objetividad– de asumir posiciones de apoyo o rechazo al poder. La edad ha querido que estos hombres se ausenten cuando el país político plantea al periodista pruebas muy bravas. Momentos para descifrar en los detalles los síntomas más tremendos.


Testimonios

Rolando Salazar, Humorista e imitador

"Es un personaje irremplazable. Fue testigo de la historia de Venezuela y la vivió desde la perspectiva del periodista. Fue un cronista acucioso, especialmente de los aspectos cotidianos, que podía reseñar los pequeños detalles en sus obras. Es una de mis imitaciones favoritas porque me permite jugar con la información. Seguiré haciendo su caracterización porque ahí quedaron sus libros, sus historias y su voz".

Amílcar Rivero, Humorista

"Venezuela ha perdido su memoria histórica contemporánea. Fue un hombre que entrevistó a personajes mundiales de extrema importancia. ¿A quién no entrevistó Oscar? Fue un hombre muy inteligente para desarrollar el humor emparentado con el costumbrismo venezolano. Él lograba entrelazar el realismo mágico y la veracidad de la noticia. No se sabía cuándo lo que decía era verdad o su inventiva jocosa".

Javier Vidal, Director de teatro

"Fui director de ¿Qué opina usted de la mujer que le quita su marido a otra?, único monólogo escrito por Oscar, que fue estrenado en 1987 con Agustina Martín y que se repuso en 2003 con Julie Restifo. Fue el gran mentor de mis obras históricas, como Diógenes. Me apoyó para que escribiera a partir de sus trabajos periodísticos. Todos somos deudos de él y del periodismo con toques de dramatismo que impuso".