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Fabbiani, un pintor que abrió caminos a la modernidad

<i>Peces y berenjenas</i>, bodegón que el artista pintó en 1949 | Foto MANUEL SARDÁ

Peces y berenjenas, bodegón que el artista pintó en 1949 | Foto MANUEL SARDÁ

La Fundación BBVA Provincial exhibe una muestra representativa de la obra que el creador elaboró entre los años treinta y ochenta 

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Para admirar una obra de Juan Vicente Fabbiani (1907-1989) no hay que quedarse estático frente al cuadro. Por el contrario, si el espectador quiere contemplarlo como es debido, indica Mariela Provenzali –curadora de la exposición más reciente del pintor mirandino–, debe moverse alrededor de la pieza y disfrutarla desde cada ángulo. Descubrirá así cómo se transforma, será testigo de cómo los cuerpos, las frutas o los paisajes  adquieren otro volumen; algunos parecieran moverse y otros se ensanchan o se empequeñecen.

Esa característica fue uno de los principales aportes de la propuesta del artista al movimiento nacional, asegura la investigadora, que considera que Fabbiani abrió caminos al arte moderno. El principio de movilidad que utilizó para dibujar las frutas en bodegones, los paisajes o las mujeres desnudas es el que más tarde desarrollaron a plenitud discípulos como Jesús Soto y Carlos Cruz-Diez.

“Considero que es un pintor venezolano al que no se le ha dado la importancia que tiene, porque cuando uno analiza sus cuadros se da cuenta de lo avanzado que estaba. Empezó muy joven, a los 16 años de edad, en la Academia de Bellas Artes de Caracas, donde tuvo como maestro a Marcos Castillo. Más tarde consolidó una gran amistad con Francisco Narváez, con él indagó en la abstracción, en el muralismo mexicano. Y esa influencia se nota en obras como Figura criolla, que creó en 1933”, expresa la curadora de la muestra que se exhibe en la Fundación BBVA Provincial.

Provenzali señala que la obra del Premio Nacional de Artes Plásticas 1949 es invaluable, no solo por la tridimensionalidad de sus cuadros sino por el uso de los colores contrastantes y los monocromáticos, así como por el estudio de la composición y de los fondos. “La sensación de armonía que transmiten sus pinturas impulsa a preguntarse qué hay detrás de la representación o la reinterpretación que hace de la realidad, la cual parece romper con los esquemas establecidos en su época”, escribió en el catálogo.