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Excesos y diversión de Caramelos de Cianuro reunidos en un libro

Caramelos de Cianuro, liderado por Azier Cazalis, se creó en 1989 para retar la escena underground | Foto Archivo El Nacional

Caramelos de Cianuro, liderado por Azier Cazalis, se creó en 1989 para retar la escena underground | Foto Archivo El Nacional

La carretera es el nombre de la biografía escrita por el periodista William Padrón que llega hoy a las librerías

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“Bienvenidos a la realidad de Caramelos de Cianuro donde la diversión juega un papel importante y el aprendizaje del camino les recuerda todo lo que han pasado, desde la organización que son ahora hasta los días en que empezaron”, con estas palabras se podría resumir el espíritu del primer libro de William Padrón, periodista musical que debuta hoy en el mundo editorial de la mano de El Nacional. 

La carretera es el nombre de esta particular biografía de Caramelos de Cianuro, construida a partir de testimonios y fotografías. El título se extrae de una de las canciones de la banda caraqueña, fundamental en la historia del rock nacional, que se creó en 1989 para retar la escena underground con su propuesta insolente. La carretera además es el título del capítulo del cual se extrae la cita inicial de esta nota, que narra el nacimiento y evolución de Asier Cazalis, El Enano, Luis Golding, Pablo Martínez, Alfonso Tosta, Pavel Tello y Darío Adames, todos integrantes de este proyecto musical que va más allá de excesos y diversión, pero que tiene mucho de eso.  

“Caramelos siempre ha sido una banda visual que hacía todos sus toques irreverentes. Desde el momento en que Asier me llama para proponerme la idea sabía que no podía ser un libro literario. Quería una pieza de rock, de esos que agarras, lees una página, te ríes de la anécdota, ves una foto y lo vuelves a cerrar”, cuenta el periodista. “La selección de las fotos las hicimos entre todos. El diseñador Álvaro Bustillos fue clave porque entendió que se trataba de encontrar un tono punk, pero también popular. Es el formato del público de la banda, que se debate entre el caramelo pop y lo guarro del cianuro”. 

Julio Briceño, vocalista de Los Amigos Invisibles, fue el encargado de redactar el prólogo. Ambas agrupaciones crecieron en la misma época, compartieron en tarimas y fiestas de la movida caraqueña de los noventa. “Más importante que sus cuentos, que sus egos, ha sido su evolución como músicos, como compositores, como performers”, señala el cantante en el prólogo.

“Caramelos de Cianuro ha demostrado que lo ha hecho muy bien, cada día mejor. Miss Mujerzuela, Frisbee, Flor de Fuego son álbumes que han escrito miles de historias, no solamente en ellos sino en la gente. A veces me topo con personas que dicen, igual nos puede pasar con LAI, que Caramelos esto, que Caramelos lo otro, que si la voz de Asier, que si las guitarras del Enano y nadie puede negarme sus éxitos rotundos y trayectoria”, afirma Briceño. 

Esta biografía relata la transformación de unos muchachos irreverentes de San Agustín y Plaza Venezuela, que sonaban mal al principio pero tenían una energía arrolladora que los llevó a convertirse en una de las referencias del pop-rock venezolano. Por algo sus canciones suenan hasta en las horas locas, una demostración del éxito de sus discos que va desde la pieza de culto que se volvió “Harakiri City” hasta el álbum impulsado por Pepsi “Caramelos de Cianuro”. 

“Son la única banda que no nació del sifrirock. Caramelos se forma en el West Side (oeste) de la ciudad y es la única que se mantiene activa siempre allí. Se ha vuelto divertido criticarlos. Pero lo cierto es que Caramelos es una banda pop-pular. Dicen que no debieron terminar en el mainstream (en la corriente). Pero resulta que otras bandas quisieran estar en esa posición de respeto.  Están más allá del bien y el mal. Ya no les importa que hablen, la crítica. Este es un libro que abarca drogas, sexo y también sus diferencias. Es divertido”, señala Padrón.


De frente a la muerte
La carretera
 hace una suerte de recorrido cronológico tanto para los fanáticos como para las nuevas generaciones que no conocen el origen de la banda. Tiene testimonios de periodistas, productores y músicos en todas sus etapas. 

En uno de sus últimos capítulos también recuerda uno de los momentos más complicados que tuvieron que atravesar juntos. La muerte de Libero Iaizzo, su mánager por 10 años. Secuestrado en marzo de 2012 en Caracas, pasó a sumarse a las estadísticas violentas del país. Como dice Julio Briceño en el prólogo: “Nos duele el país que está siempre al borde de una bala. Más allá del color o la tendencia política, esa es nuestra dura realidad”.