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Ewan McGregor se emociona y dedica a su mujer el Premio Donostia

El actor, Ewan McGregor / AP

El actor, Ewan McGregor / AP

Edurne Ormazabal, aseguró que el premio no se lo lleva el actor "por casualidad", sino por su capacidad para interpretar papeles tan distintos

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El actor escocés Ewan McGregor, el Premio Donostia más joven en los 60 años de historia del Festival de Cine, ha dedicado hoy el galardón a su mujer, visiblemente emocionado, porque, dijo, ella siempre ha estado presente en los momentos importantes de su vida, y la echaba de menos.

"Nos conocimos entre mi primera y segunda película y mi carrera no sería la mismo sin ella, la quiero con todo mi corazón", ha dicho el escocés entre una selva de aplausos que le abrigó en ese momento, después de que agradeciera el premio en euskera.

"Yiuan", o "Yiuin", como prefiere que se pronuncie su nombre, había llegado al Kursaal pasadas las nueve y media de la noche y estuvo los siguientes veinte minutos paseado la alfombra roja, para arriba, y para abajo.

Ha firmado autógrafos y se ha hecho fotos con algunas de sus seguidoras, que no paraban de gritar de la emoción, porque el escocés ha repartido hasta besos.

Y se hizo una foto antes de entrar al auditorio con una señora mayor que resultó ser la madre de Juan Antonio Bayona, Piedad, que acudió a la gala con su marido y con Carlos, el hermano gemelo de "Jota", como se conoce al director de cine, quien ya en el escenario les dedicó la película que se estrenaría a continuación, "Lo imposible".

Con un emotivo vídeo en el que se recordaban a anteriores Premios Donostia comenzó la gala, el auditorio abarrotado de gente pendientes todos de las imágenes que iban saliendo y que coreaban con aplausos, algunas, intensamente, como en los casos de Fernando Fernán Gómez, Woody Allen, Richard Gere y Meryl Streep.

"Yo no estoy al nivel de las personas que hace años han recibido este premio", fue lo primero que dijo el escocés.

Luego fue el turno para la carrera de este camaleónico actor, que quedo resumida en un puñado de imágenes seleccionadas de entre sus más de 50 largometrajes, del drogadicto Renton al dulce seductor de Nicole Kidman en "Moulin Rouge"; de soldado, a ejecutivo, cura, (por supuesto, caballero Jedi), escritor a sueldo y...padre, papel que por primera vez interpreta en "Lo imposible".

Tras valorar una carrera por la que se ha ganado el respeto de todos, la presentadora de la gala, Edurne Ormazabal, ha asegurado que el premio no se lo lleva McGregor "por casualidad", sino por su capacidad para interpretar papeles tan distintos y haber conseguido una carrera tan variada.

McGregor, que ha optado por un traje azul marino y camisa blanca, sin corbata, como indumentaria para recibir su premio, ha recordado sus anteriores visitas a San Sebastián con "Trainspotting" y con "Moulin Rouge" y ha dicho que las dos veces se sintió "como una estrella de rock".

Bayona, que le entregó el galardón, dijo del protagonista de su película, al que nombró "sucesor" de Spencer Tracy o Gregory Peck, que el riesgo siempre ha estado presente en su "impredecible" carrera, pero lo que más le ha valorado es "su enorme honestidad y humanidad".

Recién llegado de Tulsa (EE UU), donde rueda una producción americana con Meryl Streep y Julia Roberts, "August: Osage County", el actor estuvo volando 24 horas para llegar a tiempo de presentar la película y recoger su premio en San Sebastián y mañana, temprano, se vuelve a Oklahoma.

El director español cerró la gala con una máxima esperanzadora con la dejaba al público en vilo (y recopilando pañuelos de papel) para ver su segundo largometraje tras la celebrada "El orfanato": "Si nos dejan, podemos hacer en este país posible lo imposible". Y empezó la película.