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Erik Hayser: “No me gusta la perfección”

Erik Hayser | Foto: Manuel Sardá

Erik Hayser | Foto: Manuel Sardá

El intérprete dice que es una persona positiva, pero no un ejemplo a seguir. “Estar con alguien con la que todo esté bien creo que debe ser fastidioso”, expresa 

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A Erik Hayser le ha tocado en Dulce amargo darle vida a una de las fantasías más explotadas en las telenovelas de cualquier época: la del hombre perfecto, con la cual se alimenta en la adultez la idea del príncipe azul que incrustan las historias de Disney en el cerebro de las niñas de todas partes del mundo. Pero el actor de profundos ojos azules considera que más que una virtud ése es el principal defecto de su personaje.

Hayser nació en Ciudad de México, pero a los 4 años de edad se mudó a Querétaro, en el centro del país. Desde los 13 años ha hecho teatro, pero fue a los 20 cuando comenzó a trabajar de manera profesional. Dulce amargo, la telenovela de Televen que protagoniza, es la primera que hace fuera de su México natal.

—¿Qué fue lo que le llamó la atención de venir a Venezuela?
—La experiencia de trabajar por primera vez en otro país. Además, este año cumplo 10 de carrera y éste es mi primer papel protagónico, todo eso hizo un combo muy padre, y creo que cayó en el mejor momento. El tema de los asaltos y la violencia de acá son características lamentables en toda Latinoamérica y es algo con lo que estoy familiarizado, aunque nunca acostumbrado, porque no me deja de doler.

—¿Tenía alguna referencia de las telenovelas nacionales?
—No, en realidad no. Si soy totalmente honesto, hago telenovelas pero no las veo. Ésta sí, porque normalmente veo en las que participo, pero las otras no. Y no las veo porque me la paso ocupado. Si bien la actuación es lo que más me gusta hacer en la vida, soy empresario, tengo un restaurante en Querétaro y me gusta estar pendiente de él. También escribo poesías en un nivel muy básico, y obras de teatro y cine.

—Su personaje es un hombre perfecto, que da todo por su esposa e hijo. ¿Cree que esa perfección exista?
—No, no lo creo, y creo que esa virtud que se le atribuye al personaje es su gran defecto. Uno no puede ser perfecto, y cuando busca serlo termina sintiéndose mal en muchos sentidos, porque no es posible caerle bien a todos ni hacer felices a todos. Somos seres humanos que nos equivocamos. No me gusta la perfección y buscarla es un absurdo. Si bien uno debe procurar hacer las cosas bien para ser un buen ciudadano, esposo, trabajador o amigo, no debe buscar ser un modelo.

—Antes de llegar a esas conclusiones, ¿intentó ser perfecto con su pareja o en su trabajo?
—Sí, claro, por eso escribí una obra llamada El hombre perfecto, para reírme un poco de mí mismo, de esa búsqueda absurda de la perfección, porque me había pasado. En 2007, cuando la escribí, me di cuenta de que ser perfecto es tremendamente aburrido. Estar con una persona con la que todo esté bien creo que debe ser fastidioso. Me gusta mucho más la sal y la pimienta de la vida.

—Entonces, ¿usted es más relajado y hasta mala conducta?
—Soy una persona muy positiva y siempre trato de verle el lado bueno a las cosas. No soy mala conducta, porque cuando estoy con alguien sólo estoy con esa persona. Igualmente, si hago algo me gusta hacerlo al 100%, porque no me gusta la mediocridad ni hacer las cosas a medias.

—¿No tiene mucho que ver con Nicolás?
—Sí tenemos muchas similitudes, porque siempre trato de conseguirlas con todos los personajes que interpreto. Con él hay un acercamiento muy grande, porque yo también tengo un restaurante, que es un sueño que siempre tuve. Me fascina cocinar, es un arte; no he estudiado, pero tengo muchos amigos chefs y desde niño me gusta hacerlo. Además, él es padre de familia y a mí me gustaría serlo. Soy un enamorado de la vida como él. Por eso, el proceso para acercarme a él ha sido fácil, a diferencia de con otros personajes. Esta vez no hice un trabajo externo sino un viaje interno para encontrar esas similitudes y conectarme con él. He trabajado más conmigo y eso me ha fascinado.

—¿Lo reconocen en la calle?
—Me reconocen mucho más de lo que sucedía hace un mes. Poca gente se acuerda del papel que tuve en Las Aparicio, que pasaron acá. Los comentarios de mi personaje han sido muy buenos y lo sé porque me gusta estar en contacto con la gente.  

Dulce amargo
Televen
Lunes a sábado,
9:00 pm